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Problemas en casa

Si bien las batallas pueden venir a desestabilizar, las derrotas casi siempre terminan por quebrantar. Después de su lamentable tercer lugar en la elección presidencial, el PAN está viviendo una crisis interna de grandes dimensiones. Este conflicto está siendo enfrentado en diferentes batallas en las que están en juego el futuro de la dirigencia y la definición de la postura ante la legitimidad del futuro presidente.

ZambranoDe esas batallas, la más trascendental por las dimensiones que implica, es la lucha por la dirigencia del partido. Gustavo Madero quien, si bien no fue respaldado en su candidatura por el Presidente Calderón, tampoco fue vetado y hoy emerge como su gran contrincante en esta justa.

El Presidente ha mencionado ya en varias ocasiones la necesidad de la refundación del partido, que incluiría el cambio de estatutos, de procesos internos, e incluso se ha abordado el tema de sus miembros activos y adherentes. Esta refundación lleva implícita la necesidad de una nueva dirigencia.

En aras de consolidar su débil liderazgo y en busca de justificar, a como dé lugar, los pobres resultados en las elecciones, Madero ha decidido unirse a la crítica del proceso electoral, asumiendo una postura contraria a la del Presidente. Con comentarios como “el PRI ganó con engaños y billetazos”, así como la rueda de prensa del día jueves en la cual se suma a los reclamos del PRD por el tema MONEX. La línea discursiva de Madero pareciera estar más cercana a la postura de Andrés Manuel López Obrador que a la de Felipe Calderón.

Mientras Gustavo Madero no deja de buscar desestabilizar la transición, el Presidente ha tomado la decisión de mandar un mensaje de respeto al proceso electoral y, por ende, a los resultados. Con el recibimiento de Enrique Peña en Los Pinos manifestó la voluntad política de una transición estable y efectiva cuando el Tribunal Electoral valide los resultados. Así, el líder del Ejecutivo envía un mensaje público que, en privado, ya se había externado, es decir, un amplio desacuerdo con las posturas y declaraciones que ha expresado Madero en los últimos días.

Será por el hambre de poder o por la soberbia que le empodera en virtud de los pocos meses que restan al sexenio calderonista en comparación con su dirigencia que comprende hasta diciembre del 2013. Lo cierto es que Gustavo Madero (de manera cada vez más obvia) actúa en contra de la voluntad presidencial. Este análisis parece haber olvidado que el Presidente domina una gran parte del Consejo Nacional del partido, al igual que muchas de las figuras que serán actores activos en la próxima Legislatura.

LANZAS AL VIENTO:

** Además de las disputas antes mencionadas, se avecina la elección de liderazgos para la próxima Legislatura. Es decisión única del presidente del partido nombrar a los liderazgos del grupo parlamentario en ambas cámaras; empiezan a sonar los candidatos para estas posiciones, vaticinando el conflicto que está por venir.

Twitter: @ecantul

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