Arcefalia

De terrenales y Juan Tres Dieciséis

Hilario nos lleva al ring y a la casa del boxeador, uno hasta puede oler el apestoso gimnasio, enamorarse de quien no debe y sentir la rabia y el dolor de un luchador madreado.

En Arcefalia |

Que pinche fue que se muriera David Bowie y más pinche fue la muerte de Juan Gelman, pero con sus muertes hice como escribió Sabines en su poema de la Tía Chofi; Amanecí triste el día de tu muerte, tía Chofi, pero esa tarde me fui al cine e hice el amor.

Ahora mismo me encuentro preocupado por los poderosísimos Packers que se enfrentarán a unos Cardinals que al parecer nunca les han tenido miedo. Chale. Ojalá ahora si llegue Green Bay al Súper Tazón. Me gusta el futbol americano, pero desde que me casé no puedo verlo como yo quisiera, mucho menos con la hija, corriendo para acá y para allá, también, sin miedo a nada. La casa es un desastre y es mi culpa. Lo dice mi mujer cada que suspira con un resoplido. Y tiene razón. Aunque este lugar no es para quejarse, yo sólo quería mencionar que me gusta el Americano, el box, los trancazos de la UFC y la novela policiaca.

Por eso vine hoy, a decirles que hay un libro que escribió Hilario Peña con su personaje detectivesco; Malasuerte. Antes lo leí, Malasuerte en Tijuana y me gustó. Pero ahora, continuando con la saga, llegó “Juan Tres Dieciséis” y está bueno, harto bueno. Sabor ahí, diría el maesse Parménides. Sobre todo la segunda parte del libro; El cuaderno de Juan Tres Dieciéseis (editado), donde Hilario nos lleva al ring y a la casa del boxeador, uno hasta puede oler el apestoso gimnasio, enamorarse de quien no debe y sentir la rabia y el dolor de un luchador madreado.Luego está la parte del detective, esa parte sutil donde el autor le pone cicatrices a su hijo, como lo hace Élmer Mendoza con su Zurdo Mendieta, Taibo con su Belascorán, Bef con “El Güero” Ramírez, Jhon Conolly con “Bird” Parker, etc. Malasuerte tiene aguante y sabe bailar sobre el ring, pero sobre todo, pega duro. A veces quisiera decirle, debiste llorar más en el funeral, ser más triste, pero yo soy un sentimental. Hilario Peña llega al corazón de los que amamos la novela policiaca.

También leí la última de Élmer Mendoza, Besar al detective, pero de esa luego les cuento, cuando me hayan pasado los pinches nervios de los Packers, haya terminado el quehacer y mi hija se sepa terrenal (aunque para mi, no lo sea).


NOTAS RELACIONADAS

ÚLTIMOS

MÁS VISTOS

HOY EN

PROYECTO 40