Bohemio moments

Compartir

El otro efecto Trump

Entre México y Estados Unidos existen enormes vasos comunicantes históricos y sociales, por lo que la emergencia del anti-mexicanismo, más tarde o más temprano terminará por detonar un movimiento social en México con una agenda opositora. Nain Martínez

En Bohemio moments |

Donald Trump es un fenómeno político que ha impactado a la sociedad estadounidense y ha modificado sus equilibrios de poder.Este personaje no podría explicarse sin la frustración de las regiones golpeadas por el libre comercio y las nuevas claves de la economía global, así como el descontento de los sectoresnativista que interpretanla creciente población extranjeracomo signo inequívoco de la perdida de identidad nacional y la degradación de su cultura. Por lo tanto, ese fenómeno político va más allá de Trump, sin embargo su campaña catalizó ese caldo de cultivo social y normalizó en la opinión pública la confrontación y la agresión directa contra las minorías y lo diferente.El fenómeno Trump tiene varias aristas, y una de ellas es el efecto que la expansión de la anti-mexicanidadestáproduciendo en México.

El populismo de derecha estadounidense tiene varios elementos discursivos que van desde el rechazo de las elites políticas hasta la abierta misoginia. Uno de esos elementos discursivos es el fortalecimiento del nacionalismo a partir de la construcción del enemigo externo. Entre la lista de los enemigos se encentran países como China y Japón, pero sin duda México encabeza el cartel de los más buscados.

A diferencia de China y Japón, a quienes se les acusa de competencia económica desleal y de socavar los empleos estadounidenses, el caso de México es más complejo. Para la derecha populista, México no solo “roba” los empleos sino que la frontera compartida y los millones de mexicanos migrantes representan una amenaza a la seguridad nacional y a la identidad cultural. Este discurso antimexicano no solo tiene efectos en Estados Unidos, sino en la sociedad mexicana. Por lo que exploraré algunos de esos efectos:

La percepción de dependencia e indefensión. Los mexicanos siempre han conocido que existe una asimetría en las relaciones de poder entre ambos países; sin embargo, se creía que para Estados Unidos nuestro país era una relación amistosa prioritaria. No obstante, Trump expuso la profundidad de la asimetría y por lo tanto de la vulnerabilidad de México. Por una parte, la elite política y económica estadounidense ha carecido de la voluntad e interés de detener la expansión del anti-mexicanismo: exhibiendo así el desdén que existe hacia la relación con México. Por otra parte, la incapacidad del gobierno mexicano para defender al país revela la escasa capacidad de maniobra con la que cuenta frente a Estados Unidos. El mensaje parece claro, México depende mucho de un país al que le interesa poco y frente al cual existe escasa capacidad de influencia.

El resurgimiento del nacionalismo mexicano.A través de la historia de México se ha desarrollado un profundo nacionalismo que fue necesario para generar identidad y cohesionar a la población, pero también para defender la autonomía e integridad del país frente a otras naciones.Así, la amenaza de la intervención extranjera fue una de las fuentes de legitimidad para los gobiernos postrevolucionarios. Posteriormente, debido al proceso de integración económica en Norteamérica, el nacionalismo parecía un freno al proyecto de modernización. México había dejado de ser un país a la defensiva para convertirse en una nación abierta con socios y amigos. Bajo esa nueva clave, comenzó el acotamiento del nacionalismo mexicano. Incluso la izquierda lentamente se alejó del discurso de la intervención y el peligro extranjero. Sin embargo, frente a la estridencia del anti-mexicanismo y la posibilidad de un presidente estadounidense que abrace esa causa, en México ha comenzado a revitalizarse el discurso nacionalista. Todos los días, comunicadores, expertos, académicos y políticos, de derecha y de izquierda, externan en medios de comunicación como fortalecer a México de la amenaza que crece en el exterior.

Pérdida de apoyo el proyecto de integración económica. El proceso de modernización mexicano que impera desde finales de la década de los ochenta esta cimentado en el libre comercio y la integración económica con Estados Unidos y Canadá. Como en todos los procesos de modernización existen sectores económicos y regiones que han sufridos consecuencias negativas y que se oponen activamente. El discurso del anti-mexicanismo ha movido radicalmente los parámetros desde los cuales se percibe la relación económica con México en la sociedad estadounidense y con ello, ha arrastrado las posiciones políticas no solo de los candidatos republicanos sino también de los democratas. DonalTrump, Ted Cruz e incluso Berni Sanders se han posicionado a favor de acabar, renegociar o limitar el TLCAN y han obligado a Hillary Clinton a acercarse políticamente a esas posiciones. Esto genera incertidumbre sobre el futuro de la relación económica entre ambas naciones. Así, al menos en la opinión pública se exponen alternativas al proyecto de integración económica. Esto sin duda alimenta a los opositores mexicanos a la integración económica y merma los apoyos políticos y sociales.

Entre México y Estados Unidos existen enormes vasos comunicantes históricos, sociales, políticos y económicos. Por lo que un movimiento político, como lo es la emergencia del populismo de derecha y en particular, del anti-mexicanismo,más tarde o más temprano terminará por detonar un movimiento social en México con una agenda opositora. Esta es una pésima noticia para quienes creemos que independientemente de las reformas que podrían ser necesarias para mejorar larelaciones binacionales, incitar el radicalismo ideológico y político a ambos lados de la frontera representa un retroceso histórico y un peligro para la prosperidad de ambas naciones.


NOTAS RELACIONADAS

ÚLTIMOS

MÁS VISTOS

HOY EN

PROYECTO 40