Inteligencia Financiera Global

El sistema financiero mexicano, está en riesgo: Nomi Prins (segunda parte)

China ha estado reduciendo las tasas un poco más despacio, pero aun así, han estado reduciendo los requerimientos de reservas a sus bancos, su propio método de “flexibilización cuantitativa”

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Esta es la segunda parte de esta interesante entrevista de Guillermo Barba con la periodista estadounidense Nomi Prins, experta en temas económicos y financieros. No se pierda la primera parte aquí. Esperamos que la disfruten.

Guillermo Barba (GB): Nomi, el gobernador del Banco de México dice que los mercados emergentes deberían pensar en políticas “no convencionales” para sus bancos centrales, ¿estás de acuerdo? ¿Qué políticas “no convencionales” podría aplicar México?

Nomi Prins (NP): No. De darse el caso tendrías al mundo entero vuelto loco, mientras que ahora la mayoría de los principales mercados con sistemas financieros casi en su totalidad están apoyados enteramente por sus bancos centrales, lo cual ya es bastante malo. En los Estados Unidos, la Reserva Federal mantiene al sistema financiero. Es por eso que cuando subió las tasas tan sólo en 25 puntos base, los principales actores bancarios se pusieron nerviosos y tuvieron un rendimiento menor al del mercado.

El Banco de Japón está apoyando a su sistema financiero y ahora ha introducido tasas negativas. Pero ya que las tasas en cero por ciento no funcionaron, tampoco lo harán las negativas. Además, los bancos centrales más importantes han estado estimulando los flujos de dinero desde una perspectiva artificial durante siete años.

El Banco Central Europeo introdujo también tasas de interés negativas, así como la compra de todo tipo de activos a los mismos grandes bancos que han estado –y continúan estando- en problemas. El titular del Banco Central Europeo, Mario Draghi, indicó que va a duplicar (los estímulos) y a seguir haciendo más de lo mismo.

China ha estado reduciendo las tasas un poco más despacio, pero aun así, han estado reduciendo los requerimientos de reservas a sus bancos, su propio método de “flexibilización cuantitativa”, supuestamente, por lo que los bancos pueden usar ese dinero para los fines económicos más importantes del país, algo que tampoco ha estado ocurriendo.

Ninguno de estos mecanismos que han creado los grandes bancos centrales está haciendo más sólidas las bases de las economías locales o de la economía mundial. Se ha estado despilfarrando en activos como las acciones y los bonos. Por lo tanto, si los mercados emergentes como América Latina decidieran hacer lo mismo, sólo van a tener los mismos problemas, esto es, que sus bancos centrales se volverían más poderosos, y estarían apoyando a los jugadores más grandes del sistema financiero con dinero barato y comprando activos.

En el caso de México, esto significaría apoyar sobre todo a los bancos extranjeros. Ese dinero no estaría entrando al país, se estaría yendo a valores financieros. Algo mejor sería que los bancos centrales –si quieren ponerse creativos- usaran parte de sus reservas para pagar realmente proyectos de infraestructura, crear puestos de trabajo y apoyar a la moneda dando solidez a los fundamentos de un país, en vez de a sus mercados.

Si los mercados emergentes copiaran las acciones de “flexibilización cuantitativa” (QE) de los mayores bancos centrales, estarían entrando a un juego que no tiene ganador, pero al ser sus jugadores más débiles, se estarían poniendo en mayor riesgo.

GB: En tu opinión, ¿Estados Unidos está considerando tasas de interés negativas? ¿Cuáles serían las consecuencias para México?

NP: México todavía tiene tres puntos porcentuales para jugar con ellos antes de que tenga que preocuparse por ir a terreno negativo, por lo que hay un poco de un colchón allí. Pero, cuando las tasas eran más altas, atraían dinero más estable en lugar de dinero "caliente" a los bancos y los bonos, lo que financió aquí proyectos orientados hacia el crecimiento. Además, personas reales podían depositar su dinero y ganar en cuentas de ahorro en sociedad con su sistema bancario, donde ellos se beneficiaban también. Con las tasas en cero, o tasas de interés negativas, no obtienen nada o le pagan a los bancos para que usen su dinero. Dicho esto, no hace gran diferencia en este punto si Estados Unidos va a tasas de interés negativas, ya que todo el sistema está apoyado por la política monetaria de la Reserva Federal de todos modos. Ya sea que se trate de cero, arriba o abajo veinticinco puntos base, no hay una gran diferencia, prolonga una política que no funciona para la gente real y las economías.

Por lo tanto, ¿podrían las tasas estadounidenses irse a negativo? Sí, aunque lo más probable es que no lo hagan. Otros bancos centrales ya lo están haciendo por la Reserva Federal y el sistema global de grandes bancos. Hay mucho más de una política coordinada de bancos centrales de lo que había, digamos, hace diez años, antes de la crisis financiera. Es por eso que incluso cuando la Reserva Federal elevó las tasas un poco, Europa fue más hacia terreno negativo y el Banco de Japón llegó a negativo. Todo ha sido coordinado para mantener los mercados al alza y a los bancos líquidos, debido a los flujos internacionales y la naturaleza codependiente de los sistemas bancarios globales.

GB: ¿Hay alguna solución a este desastre económico que han creado los bancos centrales?

NP: Para las personas en los próximos años, quedarse en efectivo, cubrirse a sí mismos, permanecer fuera de los mercados tanto como sea posible o, si se tiene apetito al riesgo, ocasionalmente vender en corto algunos sectores fluctuantes como los sectores bancario y energético. Los bancos siguen siendo vulnerables a fluctuaciones en las percepciones de la política de dinero barato e impagos crecientes en préstamos y bonos de menor calidad. Ahora, no hay nada más que pueda hacer la Reserva Federal para solucionar realmente el problema que ellos crearon e hicieron crecer, excepto ocasionalmente decir cosas para engañar a los mercados.

La gente común debe tratar de mantenerse al margen de esta lucha pero mirar a sus propias carteras y situaciones personales, gastar dinero dentro de sus comunidades, en los negocios locales, los bancos pequeños, las empresas de tamaño mediano y restablecer este fundamento, acercarse a la economía individual para construir estabilidad. Porque lo que viene de arriba hacia abajo es inestabilidad. La única manera de combatir esa inestabilidad que viene desde arriba es construir y sostener las economías de abajo hacia arriba. Esa es probablemente también una estrategia militar clave. Asegure sus tropas, luego pelee. Eso es lo que necesita pasar, en términos de finanzas.

GB: ¿Crees que el oro debería o podría tener un papel importante en arreglar este desastre financiero? ¿Es importante desde la perspectiva individual?

NP: El oro a pesar de haber caído en relación al dólar el año pasado, realmente ha mantenido su valor con respecto a la mayoría de las demás monedas. El oro ha demostrado ser un factor disuasivo de la volatilidad en esta última etapa de la crisis financiera en curso, y tener capacidad de recuperación a pesar de haber caído desde sus máximos durante el inicio de la crisis. Eso puede continuar debido a que hay más conciencia de que estas políticas de los bancos centrales no han podido ni podrán ayudar a solucionar nada, hay necesidad de una alternativa.

Dicho esto, no vamos a regresar a un patrón oro pleno porque la Reserva Federal no quiere renunciar a su control sobre el dólar como la principal divisa de reserva del mundo. Tampoco el poderoso contingente bancario de Estados Unidos o el gobierno. Incluso si algunas entidades como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Popular de China están acumulando más oro –y eso tendrá algún efecto sobre una nueva moneda (de reserva) en un futuro muy lejano-, es más práctico examinar lo que está sucediendo hoy en día. Esto es, un movimiento más lento hacia la aceptación del oro –a que cierta cantidad de oro respalde monedas otra vez-, porque eso proporcionaría un piso físico a la fabricación de dinero fíat.

Debido a que hay tanta volatilidad, y a que el dólar se ha mantenido más fuerte de lo que debería por las políticas de Estados Unidos y la Fed –dado que otros países están simplemente más débiles-, el oro en términos de dólar todavía tiene riesgos pero no así en otras divisas.

Asignar una parte de tu cartera de inversiones no líquida a oro físico –a diferencia de los fondos cotizados (ETFs)- es la mejor manera de invertir en oro, aunque es un juego de más largo plazo. Una mayor volatilidad en estos mercados refleja una mayor comprensión de que las políticas de los bancos centrales nunca funcionarán, pero el hecho de que esto haya tomado tanto tiempo debería traer una pausa. Por eso no recomiendo llenarse de oro de una sola vez en este momento, sino hacerlo gradualmente y sobre una base de asignación física para evitar el tipo de manipulación del oro de los ETFs inherentes a los productos de papel. Vean al oro como una forma de almacenar riqueza física a largo plazo, la parte de esa cartera que no vas a tocar sino a acumular poco a poco.

GB: Por último Nomi, ¿podrías darnos algunos detalles sobre tu próximo libro?

Sí, actualmente tengo un frenético programa de viajes alrededor del mundo trabajando en mi próximo libro titulado Artisans of Money: The Rise of Central Bank Power, Artificial Markets and Financial Warfare (Artesanos del dinero: El aumento del poder del banco central, mercados artificiales y guerra financiera). Indaga este perturbador fenómeno nuevo –el pronunciado cambio en los métodos de creación de dinero del banco central y su papel en la formulación de una política (monetaria) global-. En él se examinan las repercusiones económicas duraderas de los sistemas financieros sintéticos en las personas de todo el mundo. Estoy en México ahora, Brasil el próximo mes, Japón el siguiente, etc. Mi meta es exponer la naturaleza del mundo bajo una política monetaria que se ha vuelto loca, así que estoy reuniendo las experiencias de ciudadanos y pequeños dueños de negocios de todo el mundo, en contraste con las declaraciones, acciones, políticas y lo más importante, las relaciones y motivaciones entre los líderes de los bancos centrales de élite, los gobiernos y los mega bancos privados.

GB: Muchas gracias, Nomi.


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