Cultura

Museo del Prado presenta retrato de Pedro de Alcántara hecho por Goya

Los visitantes de la pinacoteca española podrán disfrutar de esta obra en la sala 34 del edificio Villanueva.

El Museo del Prado presentó hoy el retrato de “Don Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna”, realizado por Francisco de Goya, una de las pinturas más interesantes del maestro aragonés de entre las conservadas en la Frick Collection de Nueva York.

A partir de mañana y durante tres meses, los visitantes de la pinacoteca española podrán disfrutar de esta obra en la sala 34 del edificio Villanueva.

El extraordinario préstamo de esta obra se inscribe en el programa “La obra invitada”, una actividad patrocinada por la Fundación Amigos del Museo del Prado desde 2010 para enriquecer la visita a la pinacoteca y establecer un término de comparación que permita reflexionar sobre las propias pinturas del Prado.

El retrato de “Don Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna”, es una obra tradicionalmente fechada en torno a 1798.

Sin embargo, su reciente limpieza, llevada a cabo en el Metropolitan Museum de Nueva York, ha puesto de manifiesto una riqueza de la técnica y colorido que bien podrían situarla en un período más tardío, incluso después de la muerte del duque de Osuna en 1807.

Aunque la moda que viste es de fines del decenio de 1790, la tonalidad oscura y la ejecución de la casaca o de las manos acercan su realización a los tiempos de la guerra de la Independencia Española.

De hecho, esa hipótesis se ve refrendada por la ausencia de la obra en los registros de la casa de Osuna donde se anotaron rigurosamente las compras efectuadas a finales del siglo XVIII.

La obra sí figura en la venta de la colección Osuna en 1896, y es posible que fuera el retrato que se cita en un inventario de la misma de hacia 1834 como un cuadro al óleo “de medio cuerpo del duque de Osuna, abuelo”.

Estos hechos parecen evidenciar que la obra fue encargada en un período agitado, tal vez cuando, tras la muerte del duque y ante la invasión francesa, la familia Osuna se trasladó a Cádiz.

En este retrato el duque parece exhibir su personalidad sensible y entusiasta que hizo de él una figura popular entre los intelectuales de su época.

Las medidas de la obra, similares a las del retrato de la duquesa de 1786 (colección Marita March), así como la posición del duque y la dirección de su mirada, podrían sugerir que Goya lo pintó probablemente a partir de una miniatura y para que fuera utilizado como pareja de la dama.

Don Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna (1755-1807) fue uno de los primeros y más eminentes patronos de Goya desde mediados del decenio de 1780.

Después de su muerte, el artista trabajaría para su mujer y sus hijos hasta 1817.

El Prado conserva varias obras pintadas por Goya para los Osuna como el retrato de la familia al completo realizado en 1785, el de la marquesa de Santa Cruz (1805) y el de la duquesa de Abrantes (1816), así como el especial “Vuelo de brujas”, uno de los “asuntos de brujas” de la serie que Goya vendió al duque en 1798.


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