Cultura

Viva, la obra de Octavio Paz a su deceso

Ha sido el único mexicano que ha recibido el Premio Nobel de Literatura

El poeta y ensayista mexicano Octavio Paz Lozano, Premio Nobel de Literatura 1990, falleció hace 18 años, el 19 de abril de 1998, a los 84 años, en la Casa Alvarado, en Coyoacán, actual sede de la Fonoteca Nacional.

Fue despedido con un Homenaje de cuerpo presente en el Palacio de Bellas Artes, pero de entonces a la fecha no ha dejado de gravitar en la cultura mexicana, donde se siguen generando publicaciones, ensayos, discusiones y análisis en torno a su vida y obra.

De ello da cuenta la Secretaría de Cultura federal, cuando recuerda que este 2016, el Fondo de Cultura Económica (FCE) sacó a la venta una segunda edición de la obra “El acto de las palabras: Estudios y diálogos con Octavio Paz”, del investigador y profesor cubano Enrico Mario Santí, quien por más de 30 años ha rastreado documentos sobre Octavio Paz.

El volumen, publicado originalmente en 1997, reúne los ensayos sobre Octavio Paz y conversaciones que el autor de “El laberinto de la soledad” sostuvo con Enrico Mario Santí, y ahora ofrece algunas correcciones, puestas al día, nuevas reseñas y dos epílogos.

El volumen se propone una forma de leer a Paz donde su escritura y vida se entremezclan, donde se evidencia la relación de su obra con los movimientos intelectuales y las culturas con los que el escritor mexicano tuvo contacto.

Antes, la misma casa publicó infinidad de textos que dan cuenta de esa vitalidad de la que goza la obra y la figura del intelectual mexicano, odiado por unos, admirado por otros.

Entre esas publicaciones destacan la que a 10 años de su muerte hizo de la edición facsimilar del libro de poesía “La estación violenta”, de 1958.

En 2013, un año antes del Centenario del Natalicio de Paz, se editó al escritor Alberto Ruy Sánchez, quien escribió un ensayo sobre la trayectoria artística e intelectual de Paz, Una introducción a Octavio Paz, en la que proporciona al lector herramientas interpretativas básicas para la comprensión de su vasta obra.

Hugo J. Verani escribió “Octavio Paz: El poema como caminata”, donde propone leer los poemas de una de las voces más importantes de las letras mexicanas con una visión nueva, fresca, alejada de las interpretaciones cotidianas, aportando, además, un cuadro completo de las influencias y aprendizajes.

Luego, con motivo del Centenario del Natalicio del poeta, celebrado en 2014, el FCE editó varios títulos, entre ellos, el libro de cuentos “Arenas movedizas”, relatos breves escritos por Paz en 1949, y que muchos críticos han considerado "de estirpe fantástica".

“Al calor de la amistad. Correspondencia 1950-1984. Octavio Paz y José Luis Martínez”, y “Las palabras y los días. Una antología introductoria”, edición realizada por Rodrigo Martínez Baracs, que recopila más de tres décadas de los vínculos que unieron a Octavio Paz con José Luis Martínez, director del Fondo de Cultura Económica de 1977 a 1982, también fueron reeditados.

Otras casas editoras que se han sumado son la Universidad Nacional Autónoma de México, que en 2008 editó “Crónica trunca de días excepcionales”, que en su momento fue material inédito de Octavio Paz, pues presenta un conjunto de crónicas realizadas por Paz para la revista “Mañana”.

En 2014, la Universidad Veracruzana publicó “Poesía, pan de los elegidos”, la cual presenta una selección de poemas de Octavio Paz, trabajo de José Luis Rivas.

Mientras que Siglo XXI editó en 2005 “Octavio Paz-Arnaldo Orfila. Cartas cruzadas”, y en 2014, la Dirección General de Publicaciones de la Secretaría de Cultura publicó la edición facsimilar del poema “Viento entero”.

La carrera del único mexicano que ha obtenido el Premio Nobel de Literatura (1990) inició con “Mar de día”, su primera obra poética publicada en 1931. A lo largo de su prolífica carrera fue reconocido con premios como el Xavier Villaurrutia en 1957 por “El arco y la lira”.

El Premio Internacional de Poesía de Bruselas, Bélgica en 1963, el Nacional de Ciencias y Artes en Lingüística y Literatura, el Premio Jerusalem y el Nacional de Letras de México, los tres en 1977.

En 1979 recibió el Premio Gran Águila de Oro del Festival Internacional del Libro en Niza, en 1981 el Premio Cervantes, en 1985 el Premio Internacional Alfonso Reyes y al Mazatlán de Literatura por Hombres en su siglo.

El Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades lo obtuvo en 1993 por la revista Vuelta y en 1994, la Gran Cruz de la Legión de Honor de Francia y la Medalla Gabriela Mistral en Chile.


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