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Tulum, paraíso de cultura, ecosistema, belleza y descanso

La Zona Arqueológica de Tulum es uno de sus máximos atractivos junto con sus playas con la tonalidad turquesa del Mar Caribe

Contemplar los amaneceres en Tulum es uno de los espectáculos más fascinantes en el estado de Quintana Roo, lo mismo que disfrutar de sus playas con la tonalidad turquesa y transparente del Mar Caribe.

La Zona Arqueológica de Tulum es otro de sus atractivos y es la más conocida de la Riviera Maya. Se encuentra dentro del Parque Nacional Tulum, que el 23 de abril de 1981 fue decretado Área Natural Protegida Federal, con el objetivo de conservar, proteger y recuperar los ecosistemas.

Se trata de una de las ciudades portuarias construidas alrededor del año 1200 d. C. Cuenta con un sistema de control y defensa compuesto por una muralla con torres de vigía, así como por estratégicos accesos en mar y tierra.

“Sus antiguos habitantes la construyeron sobre la elevación más alta de la región, con una planificación y traza sorprendente”, explicó a Notimex, Carlos Gutiérrez, guía de turistas certificado, quien señaló que los edificios más importantes están delimitados con una muralla.

A ellos, señaló, “se podía acceder sólo por cuatro estrechos accesos en tierra y uno por mar: la caleta. Del mismo modo, una muralla de menores dimensiones, delimita y restringe el acceso central, lugar donde se desarrollaron rituales mágicos y religiosos”.

El sitio está presidido por El Castillo, el basamento más alto e importante de Tulum. Conserva un templo con tres accesos ornamentados con columnas serpentinas y dos mascarones zoomorfos en las esquinas.

“Hace 500 años, la fachada estaba pintada de colores vivos y decorada con esculturas. En los altares interiores se depositaban ofrendas que llenaban de olores y colores el ambiente”, indicó Carlos Gutiérrez.

Frente a El Castillo hay una plataforma para danzas y al suroeste se encuentra el Templo de la Serie Inicial.

“También está el Templo del Dios Descendente, la calzada principal, con varios edificios como el Templo de los Frescos, cuyas pinturas murales retratan a una serie de seres sobrenaturales residentes en el Inframundo, que constituyen uno de los más importantes testimonios de la pintura mural maya prehispánica”, detalló.

La visita a la Zona Arqueológica tiene una duración aproximada de hora y media. Se encuentra a 128 kilómetros de la ciudad de Cancún. El boleto de acceso tiene un costo de 65 pesos y el horario es de 8:00 a 17:00 horas de lunes a domingo.

Es recomendable asistir con zapatos bajos, ropa fresca y cómoda. Usar protector solar y llevar una botella de agua, ya que el clima rebasa los 30 grados centígrados y existen pocos lugares de sombra.

También se recomienda llegar con traje de baño y toalla, pues frente a una de las torres hay escaleras para bajar a la playa y nadar.

Si el turista llega en junio y octubre, tiene la oportunidad de observar a dos distintas especies de tortugas marinas que llegan a Tulum a poner sus huevos: la caguama y la tortuga blanca.

Asimismo, es de gran deleite la cantidad de iguanas que adornan las ruinas. Cualquier hora es buena para tomar el sol. Aunque son amigables, pues caminan sin temor al lado de los visitantes y posan para ser fotografiadas, por respeto y seguridad, no se recomienda tocarlas.

Diversas aves, así como decenas de ardillas también habitan en la selva que precede la Zona Arqueológica de Tulum, cuya arquitectura presenta características similares a las de Chichen Itzá y Mayapán, aunque con modalidades regionales que caracterizan el estilo llamado de la Costa Oriental.

Casi al final del recorrido, está un mirador en el que se aprecia la majestuosidad e inmensidad del Mar Caribe y sus bellos colores. Es el momento ideal para tomarse la foto del recuerdo enmarcada por las palmeras, la vegetación y las nubes aborregadas de un cielo azul.

Si se desea caminar por la playa, al quitarse los zapatos o chanclas, el visitante disfruta de la arena blanca y tersa. Si se porta una bolsita de plástico, hasta un recuerdo de ella se podrían llevar a casa.

A lo lejos, también se observan lanchas que recorren el mar. El servicio se renta desde los diversos centros de hospedaje que hay en el poblado cercano a la playa. Las habitaciones se cotizan desde 150 hasta 700 dólares con impuestos por noche.

Tulum es uno de los lugares de mayor atracción turística en el país. Se pueden rentar cabañas lujosas o rústicas, según el gusto y presupuesto de cada turista. Incluso, quienes hace tiempo compraron su casa aquí, la están acondicionando como lugar tipo hostal.

Para quienes no son tan amigables con los insectos, deberán prevenirse con repelente, pues abunda una gran diversidad de ellos como grandes moscos, zancudos, alacranes y arañas que caen desde los techos de la palapa o caminan por las paredes.

También son comunes las llamadas lagartijas besuconas que emiten un sonido muy peculiar y la visita de los roedores tepezcuintle que entran a las habitaciones en busca de alimento, pero son inofensivos.

Casi todas las habitaciones cuentan con luz, apoyadas de un generador eléctrico que se apaga a las 20:00 horas y en algunos casos, hasta la medianoche para lograr escuchar el sonido de la selva, las olas del mar y así, procurar el descanso y la tranquilidad mientras que sobre una hamaca se observan las estrellas.

Aunque hay agua, no todas las habitaciones tienen agua caliente para la ducha. Algunas gozan de aire acondicionado, otras de ventilador y unas cuantas sin ninguno de estos beneficios. El propósito consiste en ser lo más amigable con el ambiente y que el turista viva una experiencia diferente en este tipo de concepto de hoteles ecoturísticos.

Por el día, es común observar a la gente en bicicleta de montaña, que se puede rentar en los diversos establecimientos comerciales del sendero a un costo de entre 100 y 150 pesos por 24 horas, más una identificación.

Todas tienen luz en la parte delantera y trasera. Algunas poseen claxon. El único inconveniente es que el sendero Boca Paila, de doble sentido, es tan estrecho que no existe un lugar específico para transitar, como tampoco a pie, salvo pequeñas distancias de máximo 15 metros.

La bicicleta es una buena opción para recorrer Tulum, ya que los taxis cobran tarifas de hasta 500 pesos por viajes no mayores a 30 minutos, y las combis de colectivos no hacen paradas a turistas, sólo a habitantes de la zona.

Las playas de Tulum son excelentes para tomar baños de Sol, pasear en caballo o nadar con “snorkel”. En temporada de marea baja, parece como una gran alberca en la que se puede adentrar sin temor de ser revolcado por una gran ola.

En lo que refiere a la gastronomía, Tulum ofrece platillos elaborados con pescados y mariscos de la región. Incluso, agrega guisos yucatecos como panuchos de pavo, cochinita pibil y salbutes. Todo esto se puede acompañar con agua de frutas tropicales, bebidas con alcohol o la tradicional cerveza para sobrellevar el calor.


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