Cultura

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CelebraSinfónica Nacional 150 años del Conservatorio

Su origen data del 14 de enero de 1886, al nacer la Sociedad Filarmónica Mexicana

En Ocasión del 150 aniversario del Conservatorio Nacional de Música (CNM), la OrquestaSinfónica Nacional (OSN) ofreció la víspera un concierto diseñado con “Sensemayá”, de Silvestre Revueltas; “La gloria y la grandeza”, de Russell Peck, y “Carmina Burana”, de Carl Orff, en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes.

María Cristina García Cepeda, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), destacó en su mensaje que durante la primera mitad del Siglo XIX se dieron los primeros pasos para crear una sólida institución dedicada a la enseñanza musical. Así fue que el 14 de enero de 1886 surgió la Sociedad Filarmónica Mexicana, un organismo muy reputado.

Esa sociedad, impulsada por artistas, intelectuales, empresarios, banqueros y gente de las clases más altas, acomodadas y pudientes de la sociedad nacional, dio paso a lo que hoy es el Conservatorio Nacional de Música, el cual inició sus trabajos en el marco de la más refinada, académica, perceptiva, emotiva, talentosa e inteligente vanguardia nacional.

La funcionaria cultural subrayó que el Conservatorio Nacional de Música “fue la primera escuela de nuestro país en la que una mujer podía obtener un título profesional; Hoy, la vida musical mexicana es intensa: Tenemos 20 orquestas profesionales, 3 compañías de ópera y más de 50 escuelas superiores de música, al menos una en cada estado del país”.

En la presentación de este concierto conmemorativo, María Cristina García Cepeda recordó que este país es reconocido por su rico legado musical y por el talento de sus compositores e intérpretes, muchos de ellos egresados del CNM que, desde su nacimiento en 1866, ha mantenido su compromiso con la música y el desarrollo cultural de México.

“El Conservatorio forma intérpretes, docentes, investigadores y compositores. Es el centro educativo musical más importante del país, con sus 25 carreras y su sección infantil, que promueven la participación activa de alumnos y maestros en ámbitos del más alto nivel. Es por ello que el INBA celebra así su labor en beneficio del arte musical”.

Antes de la función, el público asistente vio y escuchó un video alusivo en el que se deja constancia del devenir histórico y académico del Conservatorio, cómo se gestó y quiénes fueron sus estrategas, su vida académica y la enorme huella que ha dejado en la sociedad, al grado que actualmente no se puede entender la vida cultural mexicana sin esa institución.

Luego vino el concierto, en el que además de los músicos de la Sinfónica participaron destacados alumnos y maestros de al citada institución académica, quienes se integraron a la agrupación dirigida por Carlos Miguel Prieto. Comenzó con “Sensemayá”, una de las obras más importantes del compositor mexicano Silvestre Revueltas (1899-1940), quien la escribió en los años 1937 y 1938.

“Sensemayá” dio a Revueltas fama mundial. El poema en el que está basada describe el asesinato ritual de una serpiente, en referencia al enfrentamiento entre la vida y la muerte. El compositor hizo una primera edición para conjunto de cámara en 1937, y la versión para orquesta fue estrenada el 15 de diciembre de 1938, en el Palacio de Bellas Artes.

La segunda parte fue dedicada a “La gloria y la grandeza”, obra para tres percusionistas y orquesta del compositor estadunidense Russell Peck (1945). En esta pieza participaron, como solistas invitados, los percusionistas Julián Romero, Eduardo Chávez y Esteban Solano. Enseguida, el intermedio, estiramiento de piernas, tos liberada y comentarios obligados.

“La gloria y la grandeza”, se informó, fue estrenada la noche del 18 de octubre de 1988 por el Grupo de Percusión Cincinnati y la Orquesta Sinfónica de Greensboro. Además de su versión original con orquesta, existe una para banda de alientos. En cuanto a su estilo musical, refleja una sólida influencia del jazz, más notable en la versión para banda.

En la última parte, la cantata escénica “Carmina Burana”, obra maestra del Siglo XX, compuesta por Carl Orff (1895-1982) entre 1935 y 1936. Actuaron la soprano Rosalinda Treviño, el tenor Víctor Hernández y el barítono Josué Cerón, y el Coro del Teatro de Bellas Artes, con sobria dirección huésped de Christian Gohmer, y la Schola Cantorum de México.

“Carmina Burana” está basada en poemas medievales que ensalzan el gozo y el placer. Fue estrenada el 8 de junio de 1937 en la Ópera Antigua de Fráncfort del Meno.

Cabe recordar que el maestro Carl Orff subtituló la obra como “Canciones laicas para cantantes y coreutas”, para ser cantadas junto a instrumentos e imágenes mágicas. Una maravilla.


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