Cultura

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Historiador admite que culto a deidades prehispánicas sigue presente

Dan a conocer libro "¿Cómo se hace un Dios?" de Enrique Florescano

A pesar de la colonización y del proceso de evangelización hace 500 años, en México aún existen algunas regiones en donde se le rinde culto a diversas deidades de la época prehispánica, aseguró el historiador, lingüista y antropólogo Antonio García de León.

Entrevistado esta noche previo a la presentación del libro "¿Cómo se hace un Dios?", del también historiador Enrique Florescano, García de León señaló que en el sur de Veracruz, en la zona conocida como Texistepec, "los popolucas, junto con Jesucristo, son la deidad principal".

"Lo han combinado porque además se parecen, su deidad es un niño Dios que muere y resucita, al igual cuando los españoles trajeron el catolicismo. Esto de las deidades es un tema que se extiende en todo el país e incluso, llega a la región sur de los Estados Unidos", dijo.

En la librería Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica (FCE) en esta capital, se presentó este texto bajo el sello Taurus, en donde Florescano narra la formación de los dioses en Mesoamérica, desde las cosmogonías más antiguas hasta los relatos, ritos y cantos de los pueblos indígenas de la actualidad.

Es una búsqueda por comprender cómo fueron creados los dioses y cómo, a pesar de sus transformaciones constantes, las deidades principales conservaron sus identidades y funciones originales, así como sus cultos y ritos a través de los siglos.

De acuerdo con la editorial, tras la creación del cosmos surgen dioses más cercanos a los seres humanos, como el dios del maíz y del viento. Este libro sigue las transformaciones de ambos, quienes se asemejan a los seres humanos en sus representaciones y llevan una vida cercana a la de ellos: nacen, se desarrollan, realizan hazañas memorables y a veces mueren.

Sólo el dios del maíz resucita en cada cosecha y se vuelve inmortal. Al morir, se transforma en semilla que viaja al inframundo, donde es sembrada y luego renace como planta portentosa que derrama los granos que alegran la vida de los seres humanos.

El relato de los dioses del maíz y del viento es una página indeleble en la historia de Mesoamérica. Los dioses cambian, se multiplican, los antiguos cultos se conjugan con los nuevos y adquieren formas distintas en cada región.

Sin embargo, las historias más antiguas y los relatos de los sobrevivientes actuales de Mesoamérica tienen como actor principal al maíz transformado en dios, la planta significa la recreación imperecedera de la vida.

"El texto es un trabajo de Florescano que forma parte de una colección en donde investigo también a deidades como está haciendo primero Quetzalcóatl, luego Teotihuacán, Tula y en esta ocasión es un trabajo que él hizo sobre la manera en cómo se crearon algunos dioses, desde el periodo Preclásico.

"Además, da seguimiento al dios del maíz, que comienza desde la época olmeca del año 1500 a.C, luego en la época maya y concluye con una revisión de todos los mitos del dios de maíz actual, porque a la fecha se cuentan aventuras y anécdotas de esta deidad", señaló García de León.

De igual forma, indicó que el autor hace un análisis iconográfico de todas las representaciones de los dioses, desde la época olmeca y el Preclásico, hasta los códices de la conquista.

"Asimismo, se hace una reflexión en cómo se conforman los mitos y estos dioses que al final son héroes y adorados por una parte de la población", indicó.

El historiador destacó que la importancia de retomar estas deidades hoy, radica en están presentes en la narrativa popular y en los mitos de los pueblos indígenas actuales.

"Al final resulta un libro muy ameno, que no es para especialistas, sino que es un texto interesante con el que Florescano difunde este conocimiento, es como una apuesta al día", concluyó.


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