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Moda y lenguajes citadinos se exhiben en Fotomuseo Cuatro Caminos

Las exposiciones “POSE: fotografía de moda México hoy” y “Vapor: accidente colectivo”, las cuales exploran la imagen en la actualidad, cómo se produce, dónde circula y qué lenguajes emplea, abrirán sus puertas al público a partir de este sábado en el Fotomuseo Cuatro Caminos.

Las exposiciones “POSE: fotografía de moda México hoy” y “Vapor: accidente colectivo”, las cuales exploran la imagen en la actualidad, cómo se produce, dónde circula y qué lenguajes emplea, abrirán sus puertas al público a partir de este sábado en el Fotomuseo Cuatro Caminos. Pasarela, modelos, revistas, graffiti en vivo y “glitch art” conviven en las exposiciones cuya curaduría corrió a cargo de Gustavo Prado, Xavier Aguirre, Samantha Urdapilleta y Melissa Valenzuela.

Gustavo Prado curador de “POSE”, comentó que la muestra reúne el trabajo de 11 fotógrafos contemporáneos mexicanos que están a la vanguardia del trabajo fotográfico que se hace para revistas de moda no solo en México, sino en todo el mundo.

“Lo que intentamos con POSE es reivindicar el trabajo de una fotografía que más allá de los conceptos, busca las superficies de la belleza, las identidades y el género en el siglo XXI”, indicó.

La exposición está conformada por 120 imágenes, muchas de las cuales son impresiones en gran formato, fotografías de 8 por 6 metros y otras más de 2 por 3 metros, para recalcar cómo se vive en una cultura de las imágenes.

Para esta muestra, Prado reunió no solo el trabajo de fotógrafos de moda sino la propuesta de algunas revistas que han surgido en este universo de pasarelas, modelos y retratos.

Participan Alex Córdova, Anairam, quien con un lenguaje anclado en el beauty fotográfico trabaja para publicaciones mundiales; Crom Mag, publicación de vanguardia sin textos.

Donovan Quiroz, para quien sus modelos son como esculturas; Dorian López, fotógrafo que apuesta por una estética mexicana; Germán Nájera, Iván Aguirre, Juan Hernández, Karla Lisker, Marcelo Chávira, Salvador Hernández, Santiago y Mauricio, mexicanos que trabajan en Nueva York, Tony Solís, y Giancarlo Cruz.

De acuerdo con Prado, la fotografía de moda no pretende tener el criterio de verdad del documentalismo, ni la profundidad psicológica de la fotografía construida. De ahí que sea más lúdica, ligera y experimental, porque “es el laboratorio de nuevas definiciones del género y el espejo del cambio social”.

“En ella los motivos son la belleza, el estilo y la esencia de la moda. Ahora, en el ocaso del editorial impreso, este tipo de fotografía es tan libre como su manifestación ‘instagramera capaz de convocar a un público que ‘likea sin parar, compartiéndola y haciéndola suya”, indicó.

Por lo general, agregó, en la fotografía de moda lo que se hacen son imágenes bonitas que no molestan a nadie y lo que hago es presentar una foto mucho más salvaje, juvenil y contestataria. “En esta muestra, la gente verá la tendencia en fotografía en moda e editorial que se hace en México para el mundo”, refirió el también asesor creativo del museo.

Por lo que hace a “Vapor… accidente colectivo”, Samantha Urdapilleta una de sus curadoras, dijo que se trata de un proyecto que se construirá a lo largo de un mes.

“El montaje se va generar haciendo graffiti e interviniendo una serie de muros cada jueves por las tardes. La exposición está pensada como una sala viva en constante construcción, porque lo que nos interesa en el museo es retomar los lenguajes de como la imagen está siendo producida en la actualidad y como circula”, expresó.

Para ello, retoman la estética del “glitch art” para generar imágenes en Internet en un universo “descolocado” en el que también se incluye el graffiti y otras expresiones de arte urbano, ya que ejercen la creatividad en medio del caos citadino.

Este tipo de arte visual se encuentra en lugares públicos, fuera del contexto de espacios tradicionales, donde aparece como accidente en relación con la metrópoli y sus habitantes, consolidándose en sí mismo como una especie de glitch urbano.

Serán ocho artistas los que intervendrán igual número de muros de ese espacio museístico. “La idea es abrir el espacio del museo para expresiones visuales donde se privilegie el lenguaje cotidiano de la imagen y la reflexión sobre su significados, usos y las formas y las formas en que se cruzan el discurso, el arte, la ciudad, el diseño y el mundo digital”, concluyó.


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