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La casa donde nació Dolores del Río exhibe piezas antiguas

Más tres mil piezas antiguas, desde una colección amplia de relojes, hasta otra de 200 radios, se pueden admirar en una galería-restaurante del Centro Histórico de Durango

Más tres mil piezas antiguas, desde una colección amplia de relojes, hasta otra de 200 radios, se pueden admirar en una galería-restaurante del Centro Histórico de Durango, en cuyo inmueble nació la estrella del cine, Dolores del Río.

El propietario del lugar, Rafael Mendoza, habló a Notimex de este singular espacio en el que, garantiza, el visitante puede disfrutar en sus cinco sentidos, al ver y tocar los diversos artículos del sitio, oler y paladear una deliciosa birria de borrego, entre otros platillos mexicanos, sin faltar la buena música para el oído.

“El restaurant Mendoza esta ubicado en el Centro Histórico de Durango, es la casa donde nació Dolores del Río, tenemos la fortuna de historia que tiene esta casa, tenemos la fortuna de que nuestra historia se combina con esta bella mujer, representativa de Durango, es para nosotros un halago y un placer enorme pertenecer, estar dentro de la historia de esta casa”, dijo.

Refirió que “nosotros no vivimos aquí, no dormimos aquí, lo convertimos en un restaurante que también tiene historia, dio inicio en 1959, fundado por Don Rafael Mendoza del Río y Rafael Mendoza Casillas, hijo, que es mi padre y mi abuelo, es coincidente que se apellide Del Río mi abuelo.

“Tenemos la fortuna de estar trabajando aquí, compartiendo ahora sí, con nuestra propia historia, las más de tres mil antigüedades en exhibición, tenemos más de tres mil antigüedades originales en exhibición, que la gente poco a poco va viniendo, le va tomando valor”, expuso.

Rafael Mendoza manifestó que “en toda la familia, a nadie le ha gustado esto de las antigüedades, nadie le ha tomado el gusto, yo desde niño le tomé el gusto por supuesto, ahora es algo de lo que más me apasiona y lo que más me da gusto compartir, es la colección de 200 radios antiguos, esto para mí es un logro”.

De esos 200 radios, “hay uno que tiene 100 años, en este año los cumplió, es un radio alemán y funciona, ya batallamos algún tiempo para hacerlo funcionar y es este que tenemos aquí; tiene 100 años, es el más antiguo”, resaltó, mientras en el ambiente se escuchan melodías de Eydie Gormé y Los Panchos, así como de Julio Jaramillo.

“Le siguen estos dos y otro, que hasta en una película sale, es de la época de la Segunda Guerra Mundial, se hizo un poco antes de la Segunda Guerra Mundial, pero en alguna de las películas es muy representativo y también es alemán”, refirió.

“De ahí la diversidad, hay hasta el más nuevo, que es de finales de los 70, son de los setentas para atrás, de transistores, pero la gran mayoría son de bulbos, yo pienso que tenemos un poco más de 200 radios y vamos a colocarlos más visualmente, para que la gente los disfrute”, indicó.

Todo lo anterior, sin faltar tornamesas con sus tocadiscos de cajón, montados en madera, que en el siglo pasado eran lo más moderno para disfrutar de la música de la época, sin soñar siquiera en la era digital y de nanotecnología actual.

Trompetas, acordeones, juguetes, bicicletas, aparatos de telégrafo, libros, teléfonos, televisiones, discos, candelabros, hasta envases para refresco y leche, así como herramienta diversa, forman parte de la escenografía de este museo-restaurant localizado por la calle Hidalgo, casi esquina con 20 de noviembre, en la capital duranguense.

Ahí, también se pueden apreciar cartelones de algunas de las películas de Dolores del Río, nacida en esa vetusta casona, según placa del sitio, el 3 de agosto de 1908, aunque otros datos refieren los años de 1904, 1905 y/o 1906; la célebre estrella del cine mexicano murió en Newport Beach, California, Estados Unidos el 11 de abril de 1983.

“Es muy interesante, porque los niños, las escuelas, gente que ha venido, están disfrutando y visualizando, hay colección de cámaras antiguas, fotográficas, filmadoras, relojes antiguos, candados y llaves antiguas, una colección muy interesante de planchitas antiguas, desde miniaturas hasta grandes”, expuso.

Dentro de las múltiples antigüedades en el también considerado museo-restaurante, hay también máquinas de coser, entre ellas una de hace 220 años, de origen alemán, máquinas de escribir, un espadín toledano muy antiguo, en exhibición, en conjunto con otros, manifestó.

En la amplia colección, a la entrada del establecimiento, resaltan unas jarras bañadas en plata, de estilo gótico, atractivas; “están en una puerta, que era la entrada del zaguán, entonces el recibidor de nuestro restaurante es ese, mientras esperas turno, estás viendo eso y tomando fotos, es algo muy interesante”, exprsó.

Sobre una de las paredes del lugar, sobre un añejo poste de madera, sobresalen un conjunto de pesas, básculas o balanzas, “vienen con sus piloncillos, con sus balancitas muy completas, en colores y naturales, así a la antigua”, expuso.

El lugar dispone de un espacio privado, “donde regularmente, algún artista o algún político o alguien, no tiene que ser tan importante, vienen, nos reservan, el salón es para 10 personas, muy exclusivo”.

“Hay un piano muy antiguo, de 1886, unas fotografías antiguas, tenemos algunos óleos ahí importantes, el comedor también es algo muy antiguo y muy cómodo que está, por supuesto, con un candil que a toda la gente le gusta”, dijo el restaurantero apasionado de las antigüedades.

Entre lo más antiguo, “tenemos algunas armas tipo flecha, de defensa propia, de indios y armas muy antiguas, que no las tenemos en exhibición, nomás las tenemos provisionalmente, cuando hay en su caso, algún evento, tienen casi 10 mil años, según las investigaciones, pero son nada más tres piezas”, aseguró.

Dentro de la galería-restaurante resalta además “la réplica de los guerreros de terracota, sabemos que son de aproximadamente dos mil años de antigüedad, tenemos unas miniaturas en una vitrinita, son muy antiguas, son de esa época, yo creo que de lo que hay más antiguo, son esas dos piezas”.

Hay también, expuso Rafael Mendoza, “una silla de madera que tiene aproximadamente 300 años”, y subrayó que todas las sillas del lugar “son originales antiguas, son diferentes”.

“Es una diversidad de todo esto, algunas un poco incómodas, unas muy cómodas, pero aquí tienen, de lo interesante del restaurante, cada persona toma su silla, la tomas y en esa me quiero sentar”, señaló.

Por lo que toca a lo gastronómico, los comensales no pueden dejar de saborear la birria, especialidad de la casa, en sus distintas modalidades, acompañadas de agua de jamaica con frutas.

“Dada la situación que se nos dio, estamos en casa de Dolores del Río, nosotros hicimos un menú, en honor a su nombre y a su historia, hicimos 10 desayunos”, detalló.

“Llega usted y nos pide, A mí deme el Malquerida, lo pide por el nombre de película, La Bugambilia, por su nombre son 10, 10 de sus películas más famosas o más exitosas, eso hicimos nosotros esa mecánica, es un atractivo que a la gente le ha gustado y constantemente nos piden y quieren probar uno y otro”, refirió.

Dichos alimentos mañaneros “son una combinación de desayunos caseros, van combinaciones con recetas muy antiguas, muy raras, acompañados con su jugo y fruta tradicional”, expresó.

“Hay algo muy interesante en nuestra comida, desde 1959, es que mis abuelos, mis papás, lograron con mucho esfuerzo el nombre, Restaurante y Galería Mendoza, es la Birriería Mendoza, en aquellos años era solamente birriería”, dijo.


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