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Belleza de Sierra Mixe plasmada en bordado de blusa de Tlahuitoltepec

El bordado de la blusa típica de Santa María Tlahuitoltepec refleja en sus puntadas la tranquila belleza de la Sierra Mixe, donde el cielo y las verdes montañas se divierten con la neblina que envuelve en un halo de hermandad a esta comunidad oaxaqueña.

El bordado de la blusa típica de Santa María Tlahuitoltepec refleja en sus puntadas la tranquila belleza de la Sierra Mixe, donde el cielo y las verdes montañas se divierten con la neblina que envuelve en un halo de hermandad a esta comunidad oaxaqueña.

Antes de llegar a Tlahui, al ir subiendo por la estrecha y curvilínea carretera, es común ir observando a familias, donde desde el más pequeño hasta la más grande de sus integrantes, porta el bordado típico en blusas o camisas, principal símbolo de la identidad colectiva de este pueblo ubicado en el noreste del estado.

En un pequeño local de no más de 15 metros cuadrados, la bordadora Irene Martínez, al igual que otras mujeres de la comunidad, captura la delicadeza de la Sierra Mixe, en el hermoso y famoso bordado de Tlahuiltolpetec que adornará blusas, camisas, lapiceros y rebozos.

Instalada ante su máquina de coser, la artesana coloca el carrete de hilo negro para comenzar a bordar lo que será un lapicero “la base del bordado siempre será de este color, ya después lo rellenaremos con otro diferente”, comentó.

Con la concentración y destreza reflejada en sus ojos, la bordadora empieza a coser el marco del rectángulo que será rellenado con una puntada en zic zac, la cual representa las estrechas veredas de la sierra por donde diariamente caminan hombres y mujeres para dirigirse a las labores del campo.

El pedazo de tela ahora tiene grabados tres círculos que Irene trazó con una moneda de dos pesos y que se convertirán en lo que a primera vista parecieran asteriscos pero que en realidad representan el sol que embellece los atardeceres en la sierra mixe.

Cobijando a estos soles, las imponentes serranías de Tlahuitoltepec se hacen presentes en el bordado ya que como señala “estamos rodeados de montañas por lo que para nosotros son muy importantes”.

En las fiestas de la comunidad, comentó, no puede faltar el pulque, la bebida de los dioses que resulta del tratamiento de la planta de maguey, misma que es plasmada con la delicadeza y movimiento de la aguja que Irene manipula con sus manos de artista.

Una vez realizada la base del diseño, lo que queda es rellenarlo y para ello la originaria de esta comunidad, ha elegido hilo color rojo para colorear los soles y los magueyes.

“El diseño tradicional siempre va a llevar el bordado con hilos de color rojo y negro; ésto por lo mismo de que estamos aquí en lo que dijeran sierra humilde y porque siempre estamos en contacto con la tierra”.

Destacó que antes este bordado en las blusas era más grande, pero al paso del tiempo, los objetos se han ido haciendo más estéticos y más pequeños “tiene 10 años que empezó a cambiar y hoy algunas personas las piden con detalles más chiquitos”.

Además, afirmó que aunque el color de la manta y el diseño de una blusa o camisa pueden variar, los elementos del maguey, el sol, las veredas y los ríos siempre estarán presentes.

“Nosotras hacemos lo que es del pueblo porque no podemos decir que es de una sola persona, nosotras siempre bordamos lo que es el sol, el maguey y las montañas”, resaltó.

El bordado de Santa María Tlahuitoltepec, mencionó Irene, es de toda la comunidad y forma parte de su vida diaria. Los niños portan su vestimenta típica en sus ratos de juego, los músicos la lucen cuando salen a tocar a otro pueblo y las mujeres, resplandecen en las calles con sus blusas típicas.

Y son ellas, las mujeres valientes y emprendedoras de Tlahui las que se han encargado de poner en alto el valor y belleza de este bordado en Estados Unidos.

Ya que Irene junto a otras 11 originarias de la localidad, forman el grupo denominado artesanías de Mujeres Kojpëtë, (mujeres artesanas en lengua mixe) el cual desde hace 15 años exporta durante los meses de junio, julio y septiembre, blusas, rebosos y camisas a los Ángeles California.

“Somos un grupo de mujeres artesanas que nos concentramos aquí en el local para repartirnos el trabajo de bordado, ensamble de piezas y empaque. Tenemos señoritas, madres solteras, viudas y hasta las niñas van empezando a bordar para que vayan viendo lo que estamos haciendo y no se les olvide”, resaltó.

Explicó que este proyecto inició porque la hija de una de las bordadoras locales se fue a vivir a Estados Unidos y de ahí surgió la idea de venderle prendas para que ella las revendiera en el país vecino “en la época de la Guelaguetza es cuando no nos damos abasto porque enviamos en promedio 50 piezas cada mes y para hacer una blusa nos tardamos dos días”.

Resaltó que la razón por la cual no se dan abasto y no pueden sortear el alta demanda, se debe a que no cuentan con suficientes máquinas de coser “solamente tenemos seis para 12 personas, por lo que nuestra producción es limitada ya que para bordar y ensamblar, tenemos que dividirnos el tiempo para que cada uno realice su trabajo y eso nos atrasa”.

Al igual que muchas artesanías, las blusas de Tlahuitoltepec en palabras de Irene, no es muy bien valorada –protegida- prueba de ello es el episodio que se suscitó el año pasado del presunto plagio del diseño y bordado de esta prenda que realizaron dos empresas de moda francesa.

“En lo personal lo vi en Internet y ya de ahí vino Susana Harp, quien es la que también nos comentó al respecto, por lo que con las autoridades se hizo una reunión y nos pusimos a ver que se podía hacer”, señaló la bordadora.

Al respecto el ayuntamiento de Tlahuitoltepec emitió hace dos meses un pronunciamiento en donde la comunidad indígena de este municipio solicita que se detenga la producción de la blusa típica por parte de las empresas francesas involucradas en el caso.

La cantante oaxaqueña Susana Harp ha sido una de las figuras públicas que más ha apoyado a la comunidad ante este suceso, prueba de ello es el evento que su asociación Xquenda organizó en la Ciudad de México para que las bordadoras pudieran vender su trabajo al público.

Por todo ello, sin lugar a dudas el bordado de esta comunidad localizada en lo alto de la sierra mixe, es mucho más que un bello diseño, es la cultura, el sentir y la identidad de todo un pueblo.


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