Cultura

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Pugnan por reconocimiento legal de la diversidad en esta ciudad

Fiesta de las Culturas se consolidó como una muestra poderosa de las artes indígenas

Representantes indígenas se pronunciaron por garantizar los derechos colectivos de los pueblos indígenas en la Constitución de la Ciudad de México y la redacción de una ley específica que reconozca la existencia de la diversidad en la capital.

Durante la clausura de la tercera edición de la Fiesta de las Culturas Indígenas, Pueblos y Barrios Originarios de la Ciudad de México, los participantes hablaron de su necesidad de dejar de ser entidades de interés público para pasar a convertirse en sujetos de derecho.

En su opinión, esos avances legislativos deben darse “en el marco del respeto a la consulta de los pueblos indígenas, la autonomía, la libre determinación y reconocimiento a las formas tradicionales de autoridad”.

De acuerdo con información difundida por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, los participantes también se congratularon de haber participado en la que consideraron una celebración a las conquistas de los pueblos indígenas de Ecuador, a la cultura de San Pedro Tláhuac y a la de la Huasteca”.

Al dar lectura al documento denominado “Relatoría Fiesta de las Culturas Indígenas, Pueblos y Barrios Originarios 2016”, Anastacio Aguilar (Huasteca) y Jacinta Ramírez (Ciudad de México), ratificaron su felicitación y “proponemos seguir construyendo juntos este espacio”.

En esta Fiesta de las Culturas Indígenas, organizada por el Gobierno de la Ciudad de México a través de la Secretaría de Cultura local con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas (que se celebra el 9 de agosto), se dieron cita 650 expositores y se llevaron a cabo alrededor de 500 actividades culturales y artísticas.

El Zócalo se abrió a las tradiciones y diversas expresiones culturales (artesanías, música, literatura, danza, gastronomía) de Ecuador, la región Huasteca y el pueblo originario de San Pedro Tláhuac en la Ciudad de México, invitados de honor, así como de 21 grupos indígenas del país.

En ese sentido, reconocieron a esta Fiesta como un espacio que tuvo el objetivo de visibilizar la presencia indígena en la Ciudad de México, así como “difundir nuestros saberes, reconocer y disfrutar de las manifestaciones culturales de todos los pueblos, abrir espacios para la expresión de nuestras posiciones y exigencias políticas, así como compartir la filosofía contemporánea de los pueblos originarios”.

Desde su perspectiva, esta Fiesta se constituyó como “una muestra poderosa de las artes indígenas. En estos nueve días se ha mostrado la exuberante producción cultural de los pueblos y la emergencia de una nueva literatura indígena”.

“Lo vimos con los poetas que nos compartieron su palabra, con la danza, el son, el jazz, el rap, cantos que en lenguas originarias o en español mostraron la potencia cultural indígena de nuestra ciudad y nuestro país”, consideraron.

La Fiesta, agregaron, “para nosotros es el compromiso, la fe, el ritual, la mano vuelta, la danza, las mayordomías y el respeto, la vida en comunidad. Por eso manifestamos nuestro deseo de que sea la Fiesta la razón de seguir encontrándonos en esta importante y simbólica plancha del Zócalo.

En la Relatoría del encuentro, los participantes también valoraron el hecho de esta Fiesta contribuye “para la visibilización de la presencia indígena”, encaminada a erradicar la discriminación que todavía existe en esta ciudad y en este país hacia los pueblos originarios”.


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