Cultura

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Ofrece "Said, el monstruo", una lección de tolerancia

Valores como a tolerancia, la amistad, el respeto y el amor son expuestos en la obra infantil “Said, el Monstruo”, que la compañía Teatro Alterante de León trajo a la Plaza de la Danza

Como parte de las actividades del 44 Festival Internacional Cervantino (FIC) trae a esta capital, cinco actores, bajo la dirección de Gemma Quiroz, son los encargados de narrar la historia en retrospectiva de Said, un niño diferente a los demás, quien descubre ser un monstruo y teme porque sus padres lo sepan.

A lo largo de 80 minutos, la pieza da cuenta de los momentos más importantes de Said en su búsqueda por cambiar su condición, ya que sus intereses no son comunes a los de los demás, pues en lugar de jugar fútbol prefiere cantar y acostumbra a brillar extrañamente por las noches.

Con el constante temor de mostrarse tal y como es, el niño de 10 años miente a sus padres sobre sus actividades, mientras disfruta de volar y cantar con su amigo Amín, otro pequeño monstruo que acepta y está orgulloso de serlo, no obstante la ruptura con su familia.

En uno de sus falsos entrenamientos de fútbol en el equipo "Gladiadores de la Cancha", Said conoce a una sirena, quien se convierte en su primera maestra de canto.

Poco después su mamá conoce la verdad e intenta apoyarlo, llevándolo a un doctor, quien diagnostica que ser monstruo no es una enfermedad.

Sin embargo, su inseguridad lo hace internarse en un campamento donde se encontrará con un hombre malvado, cuyo objetivo será "desmonstrificarlo".

Para su fortuna, sus padres logran llegar a tiempo y aquel malentendido se convierte en aceptación y deseo de verlo feliz.

Con números musicales, coloridas marionetas, un vestuario gris con elementos característicos de los personajes interpretados, así como un escenario sencillo y movible hecho de cajas con dibujos monocromáticos que describen los lugares en donde se desarrollan las memorias de Said, la puesta en escena brindó al público un espacio divertido de reflexión familiar:

"Ser monstruo significa ser diferente y ser diferente no es malo, por lo tanto todos somos monstruos".

La obra fue escrita por Ricardo Lezama y está inspirada en la obra "La gran sultana", de Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616), de la cual rescata principalmente el valor de la tolerancia.

El reparto estuvo integrado por Eduardo Rosales (Said grande), Celia Garza (Mamá), Andrés Valadez (Papá), Gustavo Parada (Amín) y Fernando Chico (Said niño).


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