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La vida no tan rosa de Edith Piaf

Conoce la historia de una de las cantantes francesas más conocidas por el mundo a través de su manera de ver la vida

Edith Giovanna Gassion o mejor conocida como Edith Piaf, tuvo una vida complicada y llena de polémica, incluso su niñez itinerante, donde pasaba de brazo en brazo, hasta quedarse por unos años con su padre, tuvo un proceso difícil.

Su padre Louis Alphonse era un acróbata que abandonó a su madre en pleno embarazo, su madre dejó a Edith a cargo de su abuela, quien la alimentaba con vino, y pasó de nuevo a brazos de su padre .Fue criada por prostitutas hasta que finalmente anduvo en el circo por algunos años junto a Louis.

Debido a su crianza es que Piaf ha mostrado ser una persona que vivía en el caos, y ha dejado para la posteridad algunas de sus frases, que te mostramos a continuación y que, para nosotros, tienen mucha fidelidad en su forma de vivir.

1.-“En lo que a mí respecta, el amor significa lucha, grandes mentiras y un par de bofetadas en la cara”

Piaf tuvo muchos romances y las tragedias que la acompañaron le provocaron la adicción a la morfina, además se casó con un hombre 20 años menor que ella (Theo Sarapo), y aceptaba que era para sentirse protegida, como un hijo que cuida a su madre.

2.-“Todo lo que he hecho durante mi vida ha sido desobedecer”

Se alejó de su padre a los 14 años y desde entonces ha tratado de vivir como pueda. En varias ocasiones tocaba fondo llegando a cantar en pequeños cabarés y tener vicios antes de saltar a la fama, incluso después fue muy conocida por su adicción a la morfina.

3.-“Me gustaría oír a alguna persona, al menos una, que sea capaz de admitir haber sido un cobarde”

Dentro de su vida sentimental, incluso su padre, le dieron decepciones, al ser abandonada en los momentos difíciles. Una de sus parejas la dejaría cuando ella empezaría a enfermarse; posible razón por la que diría tal afirmación.

4.-“No me importa lo que diga la gente y mucho menos me importan sus leyes”

Se sabe que en la víspera de la 2° Guerra Mundial, Edith ayudaría a algunos presos a escapar en sus presentaciones; apoyaba a los músicos judíos que eran perseguidos por los Alemanes y algunas de sus canciones tenían doble sentido evocando a La Resistencia.

5.-“No quiero morir siendo una anciana”

Edith muere a los 47 años a causa del cáncer hepático que padecía. Algunas fuentes dicen que falleció el 10 de octubre de 1963, pero el anuncio oficial se declaró el 11 de octubre por su último esposo, Sarapo.

Nos damos cuenta que la fama y la riqueza no lo es todo, y a pesar de la hermosa y conocida letra de La vie en rose, Edith en realidad tuvo una vida bastante obscura.

Por Alberto Esquivel


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