Entretenimiento

Compartir

Un honor, la selección para estar en Toronto: Lucía Carreras

Emociona a la directora de “Tamara y la Catarina” que el documental será visto en el festival canadiense

La cineasta Lucía Carreras considera un honor que su documental “Tamara y la Catarina” forme parte de la próxima edición del Festival Internacional de Cine de Toronto.

La realizadora mexicana agrega que se trata de una buena noticia que su más reciente trabajo cinematográfico estará en la fiesta fílmica que se celebrará del 8 al 18 de septiembre.

En entrevista con Notimex, Carreras señaló: “Estamos sumamente contentos de poder estar por primera vez en el Festival Internacional de Cine de Toronto en donde esperamos que le vaya muy bien a la película, pues representa una de las plataformas de prestigio para los cineastas”.

Subrayó que la selección de la cinta les permite creer que habrá una extraordinaria exposición para el documental, pues además de estar en Toronto, “se trata de una coproducción con España, por lo que consideramos que habrá mucho más difusión para que despegue hacia otros festivales”.

“Tamara y la Catarina” (Tamara and the Ladybug, México-España 108 minutos), es un relato en el que “Doña Meche”, setentona solitaria, y “Tamara”, cuarentona con retraso mental, son los artífices en el eje de la historia.

Éstas dos mujeres que habitan en la Ciudad de México viven sumergidas en su soledad que trata de reintegrar a una bebé al seno materno, dado que Tamara se la había llevado al puesto de revistas y no recuerda como volver a él.

“Yo vivo por Mixcoac, al sur de la Ciudad de México, casi a diario paso por un puesto de periódicos, pero, un día me llamó mucho la atención ver que uno de los bebés que tienen los propietarios del negocio estaba completamente solo, dormidito y encima de los periódicos”, relata la cineasta.

Lucía reiteró que esa imagen se le quedó grabada y le fue dando vueltas en la cabeza.

“Entonces es cuando te pones a pensar los peligros a los que está expuesto, robo de niños, accidentes de tránsito en las esquinas, por hablar de algo”, acotó.

Lucía Carreras comenta que por esos años estaba a punto de comenzar a filmar “Nos vemos papá”, pero la idea del niño expuesto en plena calle me seguía latiendo en la cabeza”.

La cineasta egresada del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) en Guadalajara, platicó a Notimex que en casa cuenta con el apoyo de una mujer que le ayuda en las labores del hogar. Ella tiene una hija con cierto grado de retraso mental desde su nacimiento, pero tiene un bebé, “y fue como conecté los conceptos, así apareció ‘Tamara.

“Me puse a pensar, por qué una persona como ‘Tamara se lleva al niño para protegerlo, darle calor y brindarle cariño y fue cuando germinó la historia”, detalló.

Agregó que estuvo casi un año puliendo la historia, “tallereándola” como se dice en el argot del cine para tener algo sólido argumentalmente.

Carreras señaló que participó en un taller en Costa Rica como parte del Programa Ibermedia, en el Cine Cuan Lab en Chile, en el Encuentro de Producción de Guadalajara y en el de San Sebastián, España, así como en el taller del fallecido escritor y periodista, Vicente Leñero, a quien está dedicado el documental, y todo ese proceso consolidó la historia.

Interrogada acerca de cómo logró financiamiento europeo, dijo: “Desde un principio quisimos lograr el apoyo de España, por lo que asistimos al Encuentro de Coproducción del Festival Internacional de Cine de Guadalajara, no obstante, que sabíamos que España se encontraba en plena crisis económica, pero con la confianza de que en la historia había un personaje español que les podría interesar, pero no se concretó”.

Agregó que para su fortuna, ahí en el evento estaba Rogelio Delgado (ALSEA), quien al final fue el coproductor del documental y quien contaba con un esquema que no era coproducción, pero sí de inversión directa, y les planteó una propuesta que al final de cuentas amarró el proyecto.

En cuanto a la selección de locaciones, narró que, de origen, ella deseaba que fuera en el Centro Histórico de la Ciudad de México, para dar una estampa muy real de loque es ese perímetro.

Al mismo tiempo para dar un tratamiento de documental y que se viviera la ciudad como parte fundamental del argumento.

Señaló que también filmaron en Naucalpan, en el Estado de México, porque ella pretendía utilizar los cerros como algo fundamental en la atmósfera y retratar un paisaje como de paracaidismo, como una zona habitada por gente de bajos recursos.

Sin embargo, sucedió que Naucalpan formó parte de un programa en que se le entregaron recursos para pintar casas de colores llamativos; había de todos, amarillo, naranja, dorado, y eso era un obstáculo de alguna manera.

“Yo tenía la idea de respetar lo gris de la ciudad, pero al final encontramos el barrio en donde vive ‘Tamara, nuestro personaje central”.

Se le preguntó por qué tenía temor de filmar en interiores, a lo que respondió: “Es que el foro te lleva a imaginar que no estás en espacios reales y a mí me saltaba eso por la sensación que da estar en locaciones; pero fue muy sorpresivo para mí, al grado que la producción construyó una casita semejando que estábamos en Naucalpan”.

“Logramos esa atmósfera y la sensación de que parecíamos no estar dentro de un foro, lo que fue un acierto que facilitó filmar cómodamente”, explicó.

Lucía Carreras aprovechó para precisar el apoyo que recibió de su equipo técnico y artístico.

“Estoy encantada con mi elenco. La única que tuvo que hacer el casting fue Ángeles Cruz, quien hace a ‘Tamara”.

“Fueron entre 90 o 100 actrices las que aspiraban a quedarse, pero se trataba de un personaje complejo con retraso mental.

Dijo que desde la primera prueba descubrió que Ángeles era su actriz, pero prosiguió realizando audiciones para dar oportunidad a todas, al final, la eligió a ella, y desde el momento en que comenzaron a convivir descubrió a una persona muy entregada que se esmeró para dar vida a ‘Tamara.

Por lo que se refiere a Angélina Peláez, señaló que trabajar con ella es impresionante, y no entiende por qué antes no había tenido un personaje más grande en el cine, pues ya se lo merecía.

Añadió que ansiaba volver a trabajar con Gustavo Sánchez Parra, pues lo conocía desde que participó en “Año bisiesto”.

“Creo que en ‘Tamara y la Catarina el personaje de ‘Guicho, un policía de buen corazón, le queda como ‘anillo al dedo; mientras que a Harold (Torres), quien hace a “Paco” (hermano de “Tamara”), lo había dirigido en su primera aparición en cine, en un corto. Todo cuadró con ellos”.

Comentó que la aparición de Merecedes Pascual fue muy acertada, pues ella estaba alejada de la actuación, “casi no trabaja y llevarla al set resulta un agasajo enorme, pues la veterana actriz trae detrás de ella una larga trayectoria”.

“Mercedes es una persona sumamente sencilla, los extras se acercaban a ella y la felicitaban, fue motivador para su personal haberla considerado para que se animara un poco, pues estaba un poco ‘apachurrada por cuestiones de salud”.

Respecto a la invisibilidad de sus personajes centrales en la historia, señaló que la idea era, a partir de la dramaturgia, construir un personaje vulnerable, una mujer mayor con retraso mental, envejecida por las dificultades propias de una situación como la de ella.

“Es que si vieras, son personas que la sociedad se niega ver, a reconocer que existen. Van por la vida. ¿Cómo les van a ayudar si ni siquiera las miran”, expresó.

Lucía Carreras comentó que en esa vorágine que se vive en el mundo, en México, “¿cómo crees que sea posible que una mujer de su condición se detenga y se lleva a un niño y nadie haga algo? ¿No le pregunten ni la detengan?”.

Rebeló que tanto ella como su equipo sugirieron “esconder” la cámara en una escena con la finalidad de que nadie se inhibiera.

“Los sorpresivo fue percartarnos de que nadie hizo nada. Ella es de esa gente que nadie la procura, una mujer en la soledad, abandonada, a quien nadie quiere ayudar.”

“Se logró recrear un universo tan agitado como el de la Ciudad de México, perfecto para la idea del documental”.

En cuanto a la pequeña que protagoniza a “la Catarina”, señaló que fue un descubrimiento brutal.

“Yo estuve haciendo el casting a las niñas. Las vi cuatro o cinco meses como para ver cómo crecían y cómo reaccionaban.

“Necesitaba hacerlo e irlas midiendo para ver cómo trabajábamos, necesitaba que gatearan que balbucearan y se pararan”, dijo.

Aseguró que Tabata Regina (La Catarina), es impresionante, dulce y muy inteligente.

“Ella entendió perfectamente que al grito de: “Acción” había que interactuar con los demás. Lo hacía toma tras toma: lo único que se nos dificultaba era que había que darle de tomar leche, lo que no le hacía gracia”, explicó.

Ángeles (Tamara) convivía con ella, se dio una buena química entre ambas. Estaba a acostumbrada a estar con ella.

Los padres de la pequeña colaboraron en todo, “tuvo 28 días de llamado de arriba para abajo. La cargaba todo el crew y le tomaban fotos y ella feliz.

Lucía Carreras confía en que después de la exhibición en Toronto el documental tenga otros foros y sea descubierta por la audiencia.


NOTAS RELACIONADAS

ÚLTIMOS

MÁS VISTOS

HOY EN

PROYECTO 40