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Mexicanos crean sensores para monitorear la salud de los astronautas

Científicos mexicanos desarrollan sensores o microdispositivos de conversión de energía para medir los parámetros en la sangre y la glucosa en los astronautas

Científicos mexicanos desarrollan sensores o microdispositivos de conversión de energía para medir los parámetros en la sangre y la glucosa en los astronautas, con el fin de monitorear sus condiciones de salud en el espacio exterior. El proyecto del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica (Cideteq) y la Agencia Espacial Mexicana (AEM) indaga la composición de los fluidos en los astronautas durante su salida al espacio y su regreso a la Tierra.

También se pretende el envío de esos sensores en los satélites y las cápsulas espaciales con fuentes de energía autosustentables, apuntó el investigador del Cideteq, Francisco Merhande Cuevas Muñiz.

La idea del proyecto es que se puedan llevar dispositivos que soporten la microgravedad y que tengan microceldas de combustible como fuente de energía para la transmisión de información, dijo el investigador en una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

"Lo que se busca es el acoplamiento, nosotros en Cideteq empezamos como un grupo de energía, pero luego encontramos similitudes entre extraer energía de una sustancia y también poderla sensar”, indicó el especialista.

No obstante, el proyecto no se limita al diseño de estos microdispositivos y su funcionalidad en el espacio exterior, sino también considera su utilización en otros planetas.

Cuevas Muñiz destacó que en la actualidad ya se encontraron algunos materiales candidatos, pues dijo: “tenemos diseños, hemos hecho simulaciones computacionales y ahora vamos a pasar a la etapa de fabricación y de evaluación del dispositivo".

Para lo cual se contactó a una institución en Perú que efectuará las pruebas con gravedad simulada para evaluar la funcionalidad de estos dispositivos y de esa manera se pueda entregar el prototipo final a la AEM en julio de 2017, apuntó el especialista.

“La idea es contribuir poco a poco e ir generando interés en el país, es un área de oportunidad en la que podemos incursionar los investigadores porque ha habido mucho apoyo”, dijo Cuevas Muñiz.

“Creo en unos cuantos años podemos empezar a desarrollar en México nuestra propia tecnología espacial”, añadió.


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