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Visita de Obama a Cuba reabre heridas y genera esperanza en el exilio

La visita del presidente Barack Obama a Cuba reabrió las heridas de un gran número de exiliados cubanos que huyeron de la isla tras la revolución, pero también genera esperanza entre los más jóvenes.

La visita del presidente Barack Obama a Cuba reabrió las heridas de un gran número de exiliados cubanos que huyeron de la isla tras la revolución, pero también genera esperanza entre los más jóvenes.

En ningún lugar se discute más está situación que en el Café Versalles, céntrico restaurante de esta urbe que alberga 1.5 millones de cubanos, donde este lunes una veintena de exiliados del grupo anticastrista Vigilia Mambisa salió a protestar.

“Obama tu visita a Cuba legítima a la tiranía”, decía una pancarta sostenida por Caridad Muñoz de 78 años, apostada al frente del popular restaurante donde se toma el tradicional “cafecito cubano” ubicado en el barrio de La Pequeña Habana.

Muñoz explicó que llegó a Miami en 1970 en los denominados "Vuelos de la Libertad", que permitieron a los cubanos salir de la isla tras un acuerdo entre Fidel Castro y su par estadunidense Lyndon B. Johnson.

Estas personas dejaron su país debido a los cambios que se estaban produciendo en la isla, que incluyeron la expropiación de tierras, negocios, industrias y la nacionalización de la economía cubana.

“Obama no tenía que hacer ninguna negociación. En Cuba los presidentes se eligen ellos mismos y ahí no hay libertad de prensa”, expresó la mujer octogenaria mientras gritaba consignas contra Obama.

Dulce Ortiz, de 65 años, otra manifestante, dijo que “no se puede confiar en Obama porque es de corte socialista y nosotros salimos del comunismo en Cuba, un país en el que el que levanta la voz como las Damas de Blanco es encarcelado”.

En su protesta los manifestantes llevaron frente al restaurante una pequeña aplanadora, que hicieron pasar por encima de carteles con la imagen de Obama y del Partido Demócrata al que pertenece.

“Obama está enterrando al Partido Demócrata con este tipo de resoluciones –de su nueva política hacia Cuba- que hasta ahora no ha tenido ningún impacto en el pueblo cubano”, consideró Miguel Saavedra, líder de Vigilia Mambisa.

Pero a diferencia del pasado donde un viaje como el del presidente Obama a Cuba, hubiera generado aquí grandes protestas, en esta ocasión entre una marcha del domingo y la demostración de este lunes, sólo reunió a unas 220 personas.

Una encuesta de diciembre pasado de Bendixen & Amandi International encontró que un 56 por ciento de cubano-estadunidenses apoya el acercamiento con Cuba, mientras 36 por ciento se opone y el resto se encuentra indeciso.

“No creo que se van a ver resultados en el corto plazo, quizá veamos cosas buenas en el largo plazo, pero habrá que esperar a ver”, dijo por su parte Humberto González de 46 años y con 10 años que salió de Cuba, al comentar la visita de Obama a la isla.

“Mientras que el viaje pueda llevar algo de ayuda al cubano de a pie, que mejoren sus condiciones económicas y su vida creo que habrá cumplido”, señaló González mientras bebía su “cafecito” en el local.


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