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Químicos crean barra con frijol y avena contra enfermedades

Desarrolló una barra con frijol y avena que podría ayudar a combatir enfermedades

La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) desarrolló una barra con frijol y avena que podría ayudar a combatir enfermedades, reportó la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Los investigadores de la Facultad de Química y de la Dirección de Investigación y Posgrado de la UAQ elaboraron la barra que denominaron “Flavis”, como una opción ante la gran cantidad de aperitivos hipercalóricos y fritos altos en carbohidratos.

“A esta barra decidimos agregarle avena, primero, porque este tipo de alimento requiere tener un cereal en su elaboración, y segundo, para que pudiera ser consumida por las personas que son intolerantes al gluten de trigo”, dijo en una entrevista con el Conacyt la directora de Investigación y Posgrado, María Guadalupe Flavia Loarca Piña.

“Además, se ha demostrado que el consumo regular de avena previene enfermedades cardiovasculares y todo se le atribuye a los betaglucanos, que son un tipo de fibra soluble”, agregó.

Las barras "Flavis" se encuentran a la venta en la tienda universitaria de la UAQ, las cuales tuvieron muy buena aceptación por parte de los estudiantes, indicó la especialista.

“La demanda de este producto ha sido bastante aceptable; en ese sentido vamos a meter un proyecto para el diseño de una infraestructura que nos permita mayor producción, porque el frijol lo tenemos que cocer, secar y moler para obtener la pasta y hacer la barra”, comentó Loarca Piña.

La directora explicó que “Flavis” es el resultado de los estudios en compuestos biológicos del frijol, entre los que destaca la fibra, que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) se recomienda un consumo de 30 gramos al día.

La investigadora indicó que dicho compuesto está constituido de dos fibras, que son la insoluble y la soluble.

“La insoluble ofrece la ventaja de que, al consumirla, hace un ‘barrido de lo que ya no necesitamos en nuestro cuerpo y que se va en las heces fecales”, explicó Loarca Piña.

“Sin embargo, si la persona consume mucha fibra insoluble y no consume agua, se tiene el efecto contrario que sería el estreñimiento”, añadió.

La investigadora mencionó que la fibra soluble se solubiliza en agua y es indigerible, pero llega hasta el colon donde puede ser digerida por bacterias acidolácticas o bifidobacterias de la microbiota asociada.

Estas bacterias la fermentan para convertirla en metano, hidrógeno y ácidos grasos fenólicos de cadena corta con propiedades biológicas.

Los químicos descubrieron además que la cascarilla de frijol cocido contiene elementos con capacidad antioxidante.

También, a través de fermentar esa fracción en condiciones in vitro, mediante la simulación de lo que sucede en el colon, lograron obtener los ácidos grasos de cadena corta.

“Ese extracto fermentado lo pusimos en células carcinogénicas —de un tumor de colon humano— y descubrimos que generaba un proceso de apoptosis o arresto en el ciclo celular en las células cancerosas, lo que hace de este alimento un factor importante para prevenir esa enfermedad”, aseguró la investigadora.


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