Mundo

Compartir

Hormigas gigantes, plato exótico en peligro de extinción en Guatemala

Los "Zompopos de mayo", hormigas gigantes que se comen asadas y con limón, son uno de los platillos exóticos de Guatemala que comienzan a escasear

Los "Zompopos de mayo", hormigas gigantes que se comen asadas y con limón, son uno de los platillos exóticos de Guatemala que comienzan a escasear por la mano demoledora del hombre y el impacto del cambio climático.

Contrario a lo que dice su nombre, la hormiga abunda en junio y no en mayo. Es una variedad de color café, cuyo redondo abdomen, una vez asado en comal de barro o de metal, con limón, y servido con tortillas y guacamole, es una delicia, según los guatemaltecos.

Hasta hace unos años los zompopos salían, abundantes, a ras de tierra con las primeras lluvias de mayo, pero ahora se les ve hasta junio y julio, dicen compungidas algunas abuelitas guatemaltecas.

Los "Zompopos de mayo", de la especie Atta cephalotes, son un tipo de hormiga grande, de dos centímetros de largo. Forman colonias subterráneas que abarcan hasta 200 metros cuadrados.

Doña María Yaxs, indígena, oriunda de un pueblo cercano a la colonial Antigua Guatemala, platica que hace años los zompopos comenzaban a salir con las lluvias de mayo y se tenían hasta entrado el mes de julio.

"Ahora hay que salir a buscarlos -indica-, pero todavía son muy vistos en algunos pueblos como San Juan Sacatepéquez", municipio del departamento de Guatemala, unos 35 kilómetros de la capital.

En el mercado de San Juan Sacatepéquez los zompopos se venden, ya "limpios (sin alas ni cabeza)", listos para tostar, a precios de entre 50 y 80 quetzales (6.6 y 10.5 dólares) la libra.

Chefs y ambientalistas coinciden en que el cambio climático y la deforestación que se presenta en todo el país han actuado en contra de las poblaciones de zompopos, que solían aparecer por colonias de millones de ejemplares.

Ambientalistas estiman que por efectos del cambio climático han disminuido de manera importante las colonias de la hormiga gigante, lo que explicaría el retraso -hasta junio y julio- con que aparecen.

Aura Regina Equité, chef ejecutiva del restaurante-escuela del Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (Intecap), dijo a Notimex que se trata de un alimento rico en proteínas y "costoso" pues se vende en unos 70 quetzales (9.3 dólares) la libra.

"Es una comida tradicional, exótica, que no se encuentra en restaurantes, pues más bien se vende en mercados cantonales de San Juan Sacatepéquez, Mixco, entre otros municipios, y es propio de la región central del país", explicó.

A los zompopos “se les quitan las patitas, la cabeza, las alas, se les pone bastante limón, sal, y se doran en un comal. Se comen antes del plato fuerte o como boquita (botana). También se sirven con guacamole y tortilla y son deliciosos".

Coincidió en que antes salían desde grandes hormigueros con los primeros aguaceros de mayo, pero ahora se ven cada vez menos como consecuencia de la deforestación y la contaminación.

Antes también aparecían de manera abundante en barrancos y jardines públicos de la ciudad, pero, de acuerdo con un trabajador del gobierno de la metrópli, "casi se han extinguido por los insecticidas que se usan para proteger las plantas de jardines y parques".

Según la especialista del Intecap, en Guatemala hay otros platillos considerados exóticos, sin embargo son prohibidos por tratarse de animales protegidos en vías de extinción.

Entre estos mencionó los platos de manabí, de tortuga, y otros que se encuentran en el selvático departamento de Petén, como mono, cocodrilo, serpiente y venado.


NOTAS RELACIONADAS

ÚLTIMOS

MÁS VISTOS

HOY EN

PROYECTO 40