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Mascotas de compañía, alternativa para mejorar vida de adultos mayores

La adopción o adquisición de mascotas por parte de adultos mayores ha sido una alternativa para mejorar la calidad de vida y contrarrestar los síntomas de soledad y depresión que este sector de la sociedad

El vínculo emocional entre la señora Yolanda y su peluda amiga Crunch se hace visible a cada paso, en cada caricia y en una mirada, y es que para esta abuelita, de 78 años, la traviesa perra labrador, es más que una simple mascota, es su compañera de vida.

Hace nueve años a la puerta de la casa de la señora Yolanda Estrada se apareció un angelito peludo, su nombre era Crunch y había llegado en un principio para ser la mascota de uno de sus hijos, no obstante, la vida les tenía preparadas a ambas una grata sorpresa.

“Te quiero, te agradezco todo lo que me das a diario, detalles como el simple hecho de acercarte cuando estoy viendo la tele y sentarte junto a mí son algo maravilloso”, le dijo Yolanda con lágrimas en los ojos a la enorme canina que no dejaba de mirarla.

Y es que para esta abuelita, la compañía y el amor que este animal le obsequia todos los días no tiene comparación “es una magnífica compañía, me cuida, parece mi sombra a donde yo vaya, ella va; en las noches se da sus rondas en la puerta de mi cuarto, ve que estoy bien y se va a acostar”.

Al igual que este caso, la adopción o adquisición de mascotas por parte de adultos mayores ha sido una alternativa para mejorar la calidad de vida y contrarrestar los síntomas de soledad y depresión que este sector de la sociedad muchas veces padece, cuando por diversos factores, se encuentran solos ante la continuidad de la vida.

Al respecto, la especialista en medicina de pequeñas especies, Mónica Aguilar Lozano, explicó en entrevista con Notimex que está comprobado que acariciar, observar y cuidar a uno de estos animales trae amplios beneficios a la salud tanto emocional como física de la persona.

“Estudios revelan una baja en la presión arterial y en los ritmos cardiacos, pero sobre todo en el área cognitiva. A los adultos mayores les genera todos los beneficios porque les hace ser más sociales, tener mayor comunicación, más memoria”, apuntó.

“Con las personas enfermas está comprobado que tener a su mascota cerca les trae bienestar”, subrayó.

La también entrenadora canina ejemplificó esta aseveración con el caso de un cliente suyo, un señor de 80 años que padece diabetes y el cual se sometió a una cirugía, de la que los médicos pronosticaron que su recuperación sería lenta.

Con una enorme sonrisa en su rostro y sin dejar de acariciar el negro pelaje de Crunch, la señora Yolanda afirmó que efectivamente “para el adulto mayor simplemente el hecho de acariciarlos es grato y alivia tensiones, inclusive el estrés como que baja”.

No obstante, a pesar de los beneficios que puede traer un animal en la vida de este sector de la sociedad, que según estadísticas del 2015 del Consejo Nacional de Población (Conapo) asciende a 12 millones 085 mil 796 a nivel nacional, se deben tomar ciertas medidas para que se pueda elegir a la mascota ideal.

Antes que nada, señaló la especialista, la decisión de adoptar a una mascota debe de ser de la persona de la tercera edad, no de la familia.

“Una vez que el adulto mayor dijo que sí quiere una mascota, esta debe ser la adecuada y tener una buena educación para que se adapte a las necesidades de la persona y a la familia con que la que va a permanecer”, expresó.

En este aspecto, Aguilar Lozano explicó que cuando se ha decidido ir a un centro de adopción, la familia junto con la ayuda de un especialista tiene que elegir, en el caso de los perros, a uno que se adecúe a las capacidades de cada abuelito.

“Tienen que escoger un perro adecuado porque si esta persona tiene alguna discapacidad que no pueda caminar bien, tenga problemas de osteoporosis o cualquier cosa que lo limite en sus movimientos y yo le consigo un perro grande porque quiero que cuide la casa, estoy generando un problema”, afirmó.

Asimismo, la edad de los animales también influye, porque si es un perro cachorro o joven, el manejo de este para un adulto mayor será más complicado.

“Si es un adulto que hace todavía sus cosas que no tienen tantas limitantes entonces sí podemos tomar esas opciones. Los cachorros o los demasiado jóvenes nos van a ganar”, precisó.

Sin embargo, detalló que esto se puede solucionar con educación y entrenamiento como fue en el caso de Crunch, una perra que desde pequeña ha sido muy traviesa.

“Es una tragona, todo se come, una vez se tomó ácido muriático y cuando era cachorra destruyó todo mi jardín porque hacía hoyos en la tierra”, menciona la Yolanda Estrada.

Con el fin de contrarrestar esto y que su carácter y comportamiento se adecuara a la abuelita, Mónica Aguilar trabajó con el animal en situaciones como el hecho de que aprendiera a caminar junto con ella y que no corriera hacia donde estaba la señora para evitar tirarla.

Para conocer la mascota ideal para cada adulto mayor, la especialista exhortó a la gente a revisar la guía electrónica “Selección de Mascotas para la Persona Adulta Mayor”.

Añadió que en ésta podrán encontrar las ventajas y desventajas de poseer algún tipo de mascotas que pueden ir desde un perro hasta una iguana.

Por otra parte, el presidente de la Asociación Mexicana por los Derechos de los Animales (Amedea), Gustavo Larios resaltó en entrevista, la necesidad de una sociedad consciente “para que dos seres vivos que han sido normalmente ignorados se acompañen y puedan tener una mejor vida y la sociedad voltee a verlos y los apoye”.

“A los animales les encanta estar cerca de una persona y pues el perro siempre va a estar a los pies de su humano. Entonces para una persona de edad avanzada esa calidez y esa compañía le va a hacer muy bien y el can también se siente muy feliz de estar acompañado”, resaltó.

En este sentido, Mónica, Gustavo y la señora Yolanda coincidieron en la alternativa de que si un adulto mayor está en busca de una mascota, se acerque junto a su familia a un centro de adopción donde hay animales esperando la oportunidad de demostrar el inmenso amor que son capaces de dar.

“Creo que todos los adultos mayores sentimos la necesidad de tener compañía y al adoptar un animal es muy bueno porque ellos sienten el cariño de uno. Yo tengo a Crunch a la cual le agradezco por estar conmigo, por ser mi compañera”, menciona la señora Yolanda a la amiga peluda que ha compartido con ella esta etapa de su vida.


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