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Recorre el Pueblo Mágico zacatecano

Sombrerete, Pueblo Mágico que evoca época colonial y minera

Recorrer este Pueblo Mágico zacatecano, cuyo primer cuadro está rodeado de magníficos edificios centenarios, de gran arquería de cantera rosada, es evocar la época colonial y minera que le dieron origen.

Durante la Nueva España, Sombrerete tuvo gran importancia debido a su riqueza minera, principalmente en la producción de oro, plata, plomo, estaño y mercurio, informa la Secretaría de Turismo del estado.

Esta población minera está ubicada a unas dos horas de la capital del estado, hacia la parte norte, rumbo a Durango, y es uno de los cinco Pueblos Mágicos con que cuenta Zacatecas, porque aún conserva tradiciones, cultura, gastronomía y, en especial, arquitectura de la época colonial.

Esta ciudad debe su nombre al cerro El Sombreretillo, en cuyas faldas se fundó en el año 1555, por un grupo de españoles encabezados por Juan de Tolosa, que descubrieron un rico yacimiento de plata.

Su destacada aportación económica a la vida del estado permitió el asentamiento aquí de importantes personalidades y todavía están en pie varios edificios de gran riqueza cultural, histórica y arquitectónica.

Entre los inmuebles destaca la Capilla de la Candelaria, primera construcción sacra del lugar, edificada para adorar la imagen de la Virgen de la Candelaria, una estatuilla de madera y estofado, elaborada en Sevilla, España, y obsequiada por el conquistador Juan de Tolosa en 1556, apenas un año después de la fundación de la ciudad.

Aquí se encuentra la casa en la que fue alojado el Benemérito de las Américas, Benito Juárez, el 16 de enero de 1867, durante su paso por Zacatecas, según lo consigna una placa ubicada en la fachada de la vivienda que está en una de las calles principales.

Otras edificaciones son el Palacio del Marqués del Apartado, en cuya parte trasera se acuarteló el regimiento de Luis Moya en la Revolución Mexicana, nos comenta Rodrigo Vázquez, habitante de este Pueblo Mágico, que desde pequeño comenzó a estudiar su historia.

Interesado por difundir la riqueza cultural, del municipio, presume que el templo de San Francisco tiene una capilla dedicada a la Virgen de Guadalupe, pero además cuenta con otra para la Tercera Orden, única en su tipo.

Los jardines de Zaragoza y Constitución, rodeados de árboles, son tan apacibles que en ellos los parroquianos pasan las tardes y se puede comprar artesanía local.

En las fachadas del templo de Santo Domingo de Guzmán y el Antiguo Convento de Santa Rosa de María de Sombrerete se aprecia el estilo chirrigueresco, columnas salomónicas y estípetes con flores y vides.

A unos 30 kilómetros de Sombrerete se encuentra el parque nacional Sierra de Órganos, hermosas columnas de piedras, con unos 20 metros de altura, que la naturaleza edificó durante miles de años y donde se puede practicar el ecoturismo.

Las llamadas “brujitas” están entre su gastronomía típica, que no son otra cosa que quesadillas de masa fritas en aceite y rellenas de papas con queso, carne deshebrada o frijoles, que se acompañan sólo con una deliciosa salsa.

Este negocio está ubicado en el centro histórico de Sombrerete y fue fundado hace 60 años por don Carlos Bustor Hectorner, como una actividad para mantener a su familia, debido a la gran pobreza en la que vivían, cuenta su biznieta Carla Leonor Bustor Fernández, quien actualmente lo atiende.

En sus inicios se les llamó “piochas”, pero luego se les dio el nombre de “brujitas” porque a don Carlos, que las vendía en el palenque y tianguis, se le terminaban muy pronto y cuando la gente preguntaba si había él respondía que “habían volado”, en referencia de que se le habían terminado.

Sombrerete es un pueblo apacible, lleno de gente buena y cariñosa, comenta don Eduardo Pérez, quien tiene un puesto de venta de libros en el jardín principal.

“Toda la gente debe venir a Sombrerete para que conozca una verdadera joya de México”, invita mientras señala son su dedo a su alrededor y con una con sonrisa amable en el rostro que da la bienvenida a los parroquianos que por la mañana pasan por la plaza.

Sin duda, él es un ejemplo de la gente buena que tiene Zacatecas y que con su esfuerzo hacen valer el slogan del escudo de armas del estado “el trabajo todo lo vence”, por eso Sombrerete es una buena alternativa para visitar en cualquier época del año.


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