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Investigadores utilizan plantas tradicionales para tratar diabetes

Con plantas tradicionales, investigadores buscan un compuesto activo antidiabético que supere los afectos secundarios que provoca el uso de fármacos

Con plantas tradicionales, investigadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) buscan un compuesto activo antidiabético que supere los afectos secundarios que provoca el uso de fármacos.

La institución educativa señaló que el estudio especial lo llevan a cabo Catalina Ríos Rivas y David Mizael Ortiz, especialistas del laboratorio de Química Analítica, de la Unidad B de la Facultad de Ciencias Biológica (FCB).

Refirió que un médico que también estudió herbolaria de San Gabriel Mixtepec, Oaxaca, les contó a los investigadores que había una planta de uso tradicional que mejoraba el tratamiento de la diabetes.

A esa planta le llaman “cola de chango” y en aquella región del sur del país se la toman como un té, indicó.

Los biólogos, apuntó, fueron a Oaxaca para recolectar varias plantas, aún no catalogadas, y realizar con esa investigación su tema de tesis en el doctorado en Química de Productos Naturales.

Los investigadores destacaron que el problema de la diabetes es muy preocupante a nivel mundial, pues se estima que hay 280 millones de personas que la padecen y, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cifra será del doble en la próxima década.

En Nuevo León, dijeron, también es alarmante el aumento de las personas que sufren diabetes, ya que se estima que en los últimos 15 años se duplicó la cifra porcentual de habitantes que padecen esta enfermedad.

En el año 2000, indicaron, rondaba el 8 por ciento, pero desde 2014 la cifra de pacientes con diabetes en Nuevo León supera el 15 por ciento y sigue en aumento, cifra superior a la media nacional de un 12 por ciento.

El problema se agrava más, ya que, según los especialistas, 70 por ciento de las personas de la entidad que padecen diabetes no tienen un tratamiento adecuado, subrayaron.

Ríos Rivas mencionó que “se trata de probar plantas tradicionales que se utilizan para combatir la diabetes y que realmente tuvieran el efecto y que no fueran dañinas ni tengan efectos tóxicos secundarios”.

Detalló que la investigación inició con seis plantas, pero a medida que se hizo el tamizaje, se redujo a tres.

El estudio, externó, se enfoca en una chicoria del género miconia sp, donde el sp es la denominación utilizada en organismos donde todavía no identifican la especie.

Además, continuó, trabajan con una Cyathea Princeps, mejor conocida como “cola de chango”, y otra planta que aún no tiene nombre, pero los investigadores de la FCB le llaman videns.

En la actualidad, dijo, los fármacos que se utilizan en el tratamiento de la diabetes son la rosilitazona como hipoglucemiante, y la acarbosa, que es un antihiperglucemiante.

Por su parte, Mizael Ortiz manifestó que “la gente de San Gabriel Mixtepec usa las plantas junto con su tratamientos farmacológicos como coadyuvante y les funciona muy bien, ellos dicen que les funciona mejor que los tratamientos, por eso las elegí para las pruebas”.

Señaló que la investigación apenas comienza, pues está en su etapa de buscar aislar la molécula o la parte activa del extracto vegetal y después de aislarla, sigue dilucidar su estructura y ver qué tan difícil es sintetizarla o aislarla a partir de material vegetal.

Luego, agregó, hacer pruebas de toxicidad in vitro, después con animales y finalmente con humanos.

“El objetivo es que sea mejor que los medicamentos actuales y, sobre todo, más noble, porque los fármacos, en mayor o menor medida, tienen efectos secundarios y a veces producen mareos u obesidad”, indicó.

Expuso que “entonces, los pacientes, a pesar de sobrellevar los efectos de la diabetes, tienen que cargar con el peso de los efectos secundarios de los fármacos”.


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