Nacionales

Compartir

Acuario de Veracruz, un mundo marino armónico y educativo

Ingresar al Acuario de Veracruz es sumergirte en un universo donde más de 3 mil animales marinos se zambullen de forma armónica y tranquila

Ingresar al Acuario de Veracruz es sumergirte en un universo donde más de 3 mil animales marinos se zambullen de forma armónica y tranquila, que genera en los espectadores la sensación de observar una compleja y cuidada composición dancística.

Con más de 8 mil metros cuadrados, este espacio ubicado en Playa Hornos, en el puerto de Veracruz, es un acercamiento a la fauna marina del Golfo de México y de los mares del Indo-Pacífico, a través del objetivo: “exhibimos para educar e investigamos para conservar”.

En entrevista, Ricardo Aguilar Durán, gerente técnico del Acuario, destacó que en este sitio creado en 1992, los visitantes podrán apreciar ejemplares como tiburones, mantarrayas, medusas, delfines y pingüinos.

Explicó que el recinto no sólo es un centro de esparcimiento familiar, sino también es un lugar donde se busca contribuir, a través de diversos programas, a la conservación de ejemplares marinos amenazados.

En un kilómetro de recorrido, el acuario se encuentra dividido en 10 galerías: pecera arrecifal, pingüinario, delfinario, tiburonario, medusas, agua salada, agua dulce, manatiario, estanque de tortugas marinas y la selva de los Tuxtlas.

En cada una de ellas, el visitante podrá conocer, por medio de placas, videos o pláticas, la información más relevante de las especies marinas, así como de los mamíferos, aves y reptiles que también se exhiben.

Admirar una de las galerías más importantes del recinto, la pecera arrecifal, es presenciar de cerca el poder del tiburón tigre, la pasividad del tiburón gato y la destreza de la mantarraya, todos conjugados en una perfecta y pacífica coreografía de nado.

Este espacio, que invita al espectador a la contemplación absoluta de la vida que se desarrolla en el mar, alberga ejemplares veracruzanos como el mero, las mantarrayas, el tiburón aleta de cartón y una amplia variedad de peces.

Su hábitat es un contenedor en forma de dona, con capacidad de más de un millón de litros de agua y que además posee el ventanal más grande del acuario, que pesa alrededor de 22 toneladas.

Traídos en 2014 del Perú, los pingüinos con su traje de esmoquin, son los animales más elegantes del lugar. Estos pueden ser admirados en la sala más reciente “El pingüinario”, una zona donde 16 de estas aves disfrutan de la comida y de la atención de sus cuidadores.

Otra de las principales atracciones de este mundo acuático, es el delfinario, el primero en el país construido con fines de investigación y conservación.

“Viento”, de 25 años de edad, es uno de los cuatro delfines que muestran sus destrezas y habilidades de interacción con los humanos, a través de un show educativo que dura 15 minutos y que se realiza cuatro veces al día.

“El delfinario cuenta con un tanque principal y dos tanques de manejo, cuyo volumen total es de 2 millones 500 mil litros de agua salada, con filtración automatizada y monitoreo de calidad de agua durante las 24 horas del día”, apuntó Aguilar Durán.

Estos animales pueden ser admirados por los visitantes en el estanque al aire libre y también a través de seis ventanales de acrílico. Además pueden nadar con ellos mediante el programa nado con delfines que tiene el recinto.

Para los turistas que disfrutan de la adrenalina, qué mejor que vivir un acercamiento con el emblema del estado y uno de los animales más poderosos y sagaces de los mares, el tiburón.

El acuario ofrece la inmersión con tiburones, donde hasta tres usuarios dentro de una caja de acrílico, pueden ser sumergidos en lo profundo del Tiburonario para poder alimentar a ejemplares como el tiburón tigre, la especie más grande del acuario.

Entre los proyectos de conservación que realiza el recinto, Aguilar Durán destacó que por primera vez en México se ha ejecutado un programa de monitoreo satelital, para conocer el grado de readaptación al ser liberados, de algunos de los tiburones que vivieron en él.

Ejemplo de ello es un macho juvenil de tiburón tigre llamado “Viernes”, que habitó en el acuario durante 5 años y el cual actualmente es el único ejemplar de su especie marcado y liberado que a nivel internacional ha demostrado readaptarse a su hábitat de acuerdo a los datos enviados vía satélite.

En otra parte de este acuario se encuentra la galería de las medusas, la cual lleva a cualquiera que la visite a un viaje imaginativo y fascinante al poder apreciar a diversas especies de este peligroso pero enigmático animal como la medusa punto blanco.

En enero de 2006 este recinto, junto con especialistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), inició trabajos de investigación para conocer las variaciones espaciales y temporales de diversas especies de sifomedusas que habitan en las costas veracruzanas.

Ello, a fin de contribuir al conocimiento de las zonas y temporadas en que se presentan.

Por otra parte, divertidas y curiosas, las nutrias se han convertido en las consentidas de la sala de agua dulce, donde además se puede apreciar a otras especies provenientes de ríos y lagos de diversas partes del mundo como el pez ángel y el cebra.

Mientras, el colorido, la belleza y la perfecta sincronización de nado de los ejemplares de la galería de agua salada enamoran y asombran a quienes los observan.

Aquí se encontrarán a peces de una de las películas animadas más famosas, “Nemo”, por lo que los visitantes podrán conocer al pez payaso, pez sargento, las remoras y al pez erizo.

Los tranquilos manatíes que habitan el estanque conocido como manatiario son de los animales más consentidos del acuario, ya que el personal lleva más de 15 años trabajando con ellos.

“Los dos primeros ejemplares llegaron huérfanos y la familia ha ido creciendo desde entonces ahora ya son ocho ejemplares. De hecho, el primer nacimiento de manatí en cautiverio en México se llevó a cabo aquí”, aseveró Aguilar Durán.

Una de las especies más amenazadas en México es la tortuga marina, motivo por el cual el acuario, año con año, contribuye a la conservación y protección de éstas a través de diversos proyectos que incentivan la repoblación en las islas del Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano.

En este acuario se puede apreciar en el estanque de las tortugas marinas cinco de las especies más representativas del Golfo de México.

Por otra parte, en la galería de la Selva de los Tuxtlas, una pareja de guacamayas rojas y un tucán que se encuentran en libertad, serán los encargados de dar la bienvenida a este espacio que es una recreación de la selva ubicada al sur del estado.

Además, aquí se podrán apreciar reptiles como caimanes, lagartos y tortugas de agua dulce que habitan esta región caracterizada por la gran biodiversidad que alberga.

En cuanto al cuidado que el recinto le da tanto a los animales como a las 40 peceras y tres estanques que posee, Aguilar Durán explicó que la atención se basa en dos ejes: el manejo biológico y veterinario y el soporte de vida.

“En el manejo biológico y veterinario tenemos personal que se encarga del tema de nutrición, condicionamiento operante, enriquecimiento y bienestar animal.

“Mientras que en el soporte de vida están los técnicos y especialistas en operar todo el conjunto de filtros y bombas que permiten mantener la calidad de agua donde están habitando las especies”, destacó.

El Acuario de Veracruz, uno de los más visitados del Golfo de México que recibe al año cerca de un millón de visitantes, abre sus puertas de lunes a domingo de 10:00 a 19:00 horas.


NOTAS RELACIONADAS

ÚLTIMOS

MÁS VISTOS

HOY EN

PROYECTO 40