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Crecen sin planeación las ciudades mexicanas, alerta especialista

Las ciudades mexicanas han crecido sin planeación en aspectos como el uso del suelo y el transporte, además persiste la tendencia a desarrollar infraestructura de manera indiscriminada para los automóviles sin pensar en las implicaciones futuras, planteó el especialista Manuel Suárez Lastra.

Las ciudades mexicanas han crecido sin planeación en aspectos como el uso del suelo y el transporte, además persiste la tendencia a desarrollar infraestructura de manera indiscriminada para los automóviles sin pensar en las implicaciones futuras, planteó el especialista Manuel Suárez Lastra. El director del Instituto de Geografía (IGg) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) externó que con excepción de algunas urbes -como León o Aguascalientes-, el crecimiento desordenado es el común denominador en el territorio nacional.

Puso como ejemplo el caso de Puebla, que tiene la décima parte de la población de la Ciudad de México, pero sólo la tercera parte de su territorio.

El coautor de “Entre mi casa y mi destino. Movilidad y transporte en México” refirió que los tiempos de traslado a escala nacional son más bajos que en la capital y eso tiene que ver con el crecimiento urbano. El promedio en el país es de cerca de 44 minutos por recorrido.

Sostuvo que, contrario a lo que se percibe, la capital del país no es la única con problemas de contaminación, pues otras como Puebla, Guadalajara, Monterrey, Tijuana y Toluca padecen situación similar.

De hecho, resaltó, la Ciudad de México es la que tiene más eficiencia de emisiones y la flota vehicular más nueva en el país.

Según la Encuesta Nacional de Transporte y Movilidad aplicada por la UNAM en el marco del proyecto “Los mexicanos vistos por sí mismos” (2015), 90 por ciento de los entrevistados externó deseo de tener un auto particular.

Además, al evaluar los medios de transporte, éste resultó ser el mejor calificado por quienes lo utilizan de manera cotidiana.

Le siguen los tráileres, los patines, las patinetas y los de tracción animal, que fueron mejor evaluados que cualquier transporte público.

“Si en la Ciudad de México éste último está mal visto, en otros sitios la percepción es mucho peor”.

Los calificativos usados fueron sucio, lento, incómodo, inseguro, caro e ineficiente. Los conductores, dijeron, no son aptos para su trabajo, las unidades están en mal estado y los horarios son caóticos.

“Por ello el modo de transporte que todos quieren es el auto, y quienes ya tienen uno no están dispuestos a bajarse”, remarcó el universitario.

Suárez Lastra expuso que pocas urbes tienen sistemas metropolitanos de transporte y mencionó el caso de Monterrey, que cuenta con dos líneas del Metro, y el de Guadalajara con una especie de tren ligero y otras con sistemas de metrobús, pero incipientes.

A escala nacional los propósitos de los viajes son parecidos. “Nos impresionó que la población es poco móvil; en general hace un viaje y regresa a su casa. En otros países requieren de tres y hasta cinco: casi la mitad son al trabajo y el resto a la escuela y por compras.

Otro dato relevante es que la cuarta parte de la población no viaja. Es decir, una de cada cuatro personas se queda en casa.

Se trata del sector de la tercera edad, de personas de bajos ingresos (tiende a ser mucho menos móvil porque no les alcanza para viajar) y niños.

El transporte en la capital es más barato porque está subsidiado y regulado, además las condiciones socioeconómicas de esta metrópoli son las mejores del país, resaltó el experto.

El gasto promedio en el rubro es de casi mil 600 pesos mensuales por hogar (12.4 por ciento de su ingreso). Sin embargo ocho por ciento de los hogares, que suelen ser los más pobres, no reporta ningún gasto en ese rubro.

El especialista señaló que en entornos rurales la gente camina y anda más en bicicleta, en tanto que hacia el norte del territorio hay más uso de autos y en el sur es menor.

El promedio a escala nacional es de 25 por ciento, pero hay zonas (sobre todo norteñas) donde llega a 35 por ciento. El menor empleo de carro, en relación con la cantidad de gente, está en la Ciudad de México.

Concluyó que para una mejor movilidad y transporte en las urbes la base es la planeación en etapas tempranas de su crecimiento, de forma que la población emplee su tiempo en recreación, con la familia o el trabajo, en lugar de trasladarse.


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