Fusión Salvaje

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El gato también puede ser el mejor amigo del hombre

Descubre cómo un gato puede ayudar a niños con autismo

Todos los que hemos tenido una mascota, sabemos lo cariñosas, juguetonas, pero también sensitivas que pueden llegar a ser. Desde saber cuando estamos tristes, enojados, alegres e incluso cuando estamos enfermos.

Según un estudio realizado por la Universidad de Queensland, los niños autistas que tienen un gato como mascota son más propensos a hablar, mirar a la cara y sonreír. La naturaleza apacible y reservada del gato es perfecta para niños autistas.

Un ejemplo de esto es Iris Grace, una niña de 5 años de edad, diagnosticada con autismo, a quien su gata Thula acompaña a todos lados, ayudándola a sobrellevar mucho mejor su enfermedad.

"Thula ha hecho que Iris baje su nivel de ansiedad, manteniéndola más calmada y más segura de si misma. Tiene un efecto terapéutico para ella increíble, incluso la ha ayudado a ser más social. A veces se acerca a Thula diciendo pequeñas frases como Siéntate gato. Algo que en muchas ocasiones es difícil de ver por su autismo", comenta la madre de Iris.

Otro ejemplo de esto es Billy, quien pasó de ser un gato abandonado, a ser un gato adoptado y ayudar a un niño autista, Fraser.

Billy siempre está atento de Fraser a la hora de acostarse, de jugar, e incluso cuando necesita relajarse y le ofrece su patita. El gato es el primero en detectar cuando el niño está frustrado y siempre trata de calmarlo con un abrazo o un ronroneo.

Si te interesa saber más de los gatos, sus curiosidades y travesuras, no te pierdas hoy Fusión Salvaje a las 16:30 horas por la señal de Proyecto 40.


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